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Cuñados y Ómicron en Navidad

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23 dic 2021 / 09:39 h - Actualizado: 23 dic 2021 / 09:46 h.
"Opinión","Pandemia","Coronavirus"
  • Cuñados y Ómicron en Navidad

Los cuñados están tristes. Un año más el cuñadismo va a quedar relegado a un segundo término puesto que la variante Ómicron del SARS-CoV-2 está montando un lío sin precedentes en esta pandemia. Desde el Gobierno de España, y desde los autonómicos, recomiendan que las reuniones sean menos y que el número de personas sentadas alrededor de la mesa sea reducido. Los cuñados no van a tener la oportunidad de decir idioteces, de beber vino del caro sin poner un duro o de criticar un marisco que no han visto ni en catálogo antes de hacerlo en casa ajena. Los cuñados tendrán que esperar un año más para interpretar su papel. Al menos muchos de ellos.

Del mismo modo que el Gobierno va a imponer el uso de mascarilla en exteriores, debería exigir que los cuñados se quedasen en casa. Ahora que tanto se habla de la salud mental, el cuñadismo debería ser tenido en cuenta en estas fechas. Como todo el mundo sabe un cuñado coñazo es una de las peores cosas que te pueden pasar en la vida y puede ser causa de desequilibrios múltiples.

El caso es que, con cuñados o sin ellos, deberíamos comenzar a pensar un poquito con la cabeza. No es esencial cenar con toda la familia. Se pueden hacer grupos para las distintas fechas y, así, cenar o comer con todos alguno de los días especiales. No es normal lo que está pasando... otra vez. Nos da lo mismo ocho que ochenta aunque la gente se muere en los hospitales y las UCI’s se llenan sin remedio.

No escuchen a los cuñados porque lo que quieren es gorronear a toda costa. Si quieren tener la fiesta en paz, pueden enviarle vídeos graciosos al móvil, pero eviten que la familia entera se contagie de Covid-19. Sean sensatos y sientan el placer de librarse de ellos, de los cuñados que tanto critican durante el resto del año.

Tengan todos ustedes unas fiestas tranquilas y entrañables; sean razonablemente felices hasta que logren serlo plenamente; y quieran mucho a sus mayores cuidando de ellos para que no se contagien con el dichoso coronavirus. Ah, y no vean tanta televisión basura. Eso es un ‘pa ná’.


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