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De Juanma, a molt honorable president Moreno Bonilla

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31 jul 2022 / 04:00 h - Actualizado: 31 jul 2022 / 04:00 h.
"José Joaquín Gallardo","Pedro Sánchez","Juanma Moreno","Papa Francisco","Dolores Delgado"
  • El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. EFE/ Raúl Caro
    El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. EFE/ Raúl Caro

Aquellos hombres y mujeres que nos precedieron nos hablaban de Luis Mariano, de Concha Piquer e incluso yo juraría que, un día, seguro estremecieron con algún bolero de Antonio Machín o las Candilejas con que movía su bigote Chaplin.

Aquí, muchos de ellos vivieron una guerra y fueron de donde les tocó y hasta tuvieron suerte si su ciudad o territorio no cambió de manos, y con ello eludir el tira y afloja de la venganza.

En estos días, hemos vivido cómo se radia una condena –la de los ERES- sin siquiera publicar sus razonamientos. Cómo se destruye –una vez más- sin saber siquiera por qué, a personas y familias, que los argumentos pueden esperar. Tu bajo el jodido sol y yo el Ponente juez Berdugo (no sé si mejor Verdugo) en el chiringuito.

Con uno de los “condenados” solía coincidir en la isla mínima de una acera frente a un decadente Colegio, y me pregunto qué sentirá ese hijo mientras sus amigos chapotean su apellido.

Y como colofón (debe ser la caló) hemos asistido al espectáculo de San Telmo -inédito-, con el ahora ya sí flamante President, (antes Juanma), bajando la impoluta escalinata como si a casarse fuera, blanca y radiante va la novia... Y todo ello, tomando posesión juntos -lo que Dios une, no lo separe el hombre- al margen del Parlamento; no sea que alguien asocie el Hospital de las Cinco Llagas con la memoria de los leprosos.

La escena es más sugerente que el precio de la luz o el octano del diesel y nos retrotrae a la boda de la hija de Aznar, el de Bono o la de Urdangarin u otros muchos bodorrios que ni recordar quiero.

En estos días, han caído –gracias a Alvise Pérez-, Dolores Delgado, Ferreras y –ya por último- Olona, que vaya “macarenazo andalú” se ha pegado.

Enciendo el viejo tocadiscos que ya va chirriando. Hay un amigo que dice que, a esta edad, ver a Dios es poder orinar de un solo chorro. Que me perdonen los fieles, pero seguro que el Papa Francisco es indulgente. Nuestro nuevo Molt honorable President, mientras, aun se pasea con ese don incólume.

Suena Forever Young de Alphaville, “La música es para los hombres tristes, ¿verdad que quieres vivir para siempre?”

En esta mi querida España, los jueces borrachos de poder; los políticos ebrios de gloria y la prensa –caso único- cobrando por callar... Da grima ver a Soraya o a Rajoy, embelesados ante la púrpura humana de la que fueron despojados, mientras el fotógrafo –como en las promociones escolares- les pregunta su nombre para poder identificarlos en la crónica social.

Pero no quiero acabar en la previa del estío, sin referirme a José Joaquín Gallardo, el que fuera y sigue siendo mi Decano del Colegio de Abogados de Sevilla, quien acaba de conseguir que el nombre de tan centenaria Institución, quede apartado del sic transit de los vaivenes de la historia.

Este país, entre los vapores evanescentes de la derecha, los bramidos de eso que llaman justicia, y los actos nudistas de Pedro Sánchez, sigue anhelando más héroes como él y más felicidad cabrona, que diría Pau Dones.


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