sábado, 27 febrero 2021
00:51
, última actualización
Los medios y los días

Domingo, Tablero y Carrusel Deportivo

Image
21 feb 2021 / 05:00 h - Actualizado: 21 feb 2021 / 05:00 h.
"Los medios y los días"
  • SER
    SER

Hubo un tiempo en que las tardes de los domingos eran muy placenteras para mí. Como miembro del patriarcado opresor, me sentaba en mi sillón de patriarca autócrata a relajarme, gracias al fútbol, de todas mis tropelías derivadas de mi condición de machista, que su estrés causaba. Ya de niño la sociedad machista me había educado para ser el tirano que soy. Me decían los anuncios: “Porque Soberano es cosa de hombres”. Les recuerdo que Soberano es o era un coñac, no sé si sigue en el mercado o lo han metido en la cárcel por machista para que se emborrachen otros machistas ya presos y les dé un delirium tremens. También me contaban que el fútbol es un deporte de hombres, cómo quieren que haya salido: de aquellos polvos educadores, este lodo dictador. Espero que la democracia posmoderna me sane.

Eran domingos en los que el fútbol tenía una coherencia que me mostraban sobre todo dos programas: Tablero Deportivo en Radio Nacional de España (RNE) y Carrusel Deportivo, en la SER. A una hora determinada, pitidos de comienzos por toda España y todos los equipos a jugar menos el partido que se disputaba el sábado y lo ofrecía TVE o las autonómicas en directo y gratis. Aquello era emocionante, cuando no había un gol por aquí lo había por allí, cuando no un penalti o un follón por allá, estallaba por acullá y yo con mi transistor de carcamal sentado en mi poltrona machista, al tanto de todo. A mi señora de entonces no le interesaba el asunto.

Al principio escuchaba Carrusel, era ágil y divertido, con muchos anuncios para machotes como yo: “En vaso largo o en copa corta, Castellana, qué bien se porta”. Para los desmemoriados o los jóvenes -si es que me lee alguno, si no, es su problema- Castellana es una marca de anís, cada vez que la veo en el súper me acuerdo de mi padre, era su anís preferido, le gustaba tomarlo en Navidad con un par de figuritas de mazapán. Mi padrino prefería el anís del Mono y al coñac lo llamada Mari Pepa pero no me acuerdo porqué. A mí me permitía un culito de copita de cuando en vez en mi etapa púber, no sé si el hecho ha influido para que me volviera machista y rojo, esto es, machista-leninista. No creo, porque mi padrino era libertario.

“Por sus años de vejez, Fundador, está como nunca, porque eres de Domecq, Fundador, estás como nunca, porque tienes la solera de tus inmensas bodegas, Fundador, estás como nunca”. Me ha salido de memoria el anuncio de Fundador, otro coñac, cuyo eslogan se extendió a la gente: “Oye, estás como el Fundador”, se le decía a alguien para echarle un piropo que llevaba implícito que se hallaba como jamás había estado. Matizo que era un piropo, una alabanza para todos, ellos y ellas, no se trataba de un piropo machista de esos de “tienes los ojos más negros que el sobaco de un mono”, no, no, eso ya es más de homínidos. Ah, y la letra ésa de Fundador tenía su música que aún suena en mis oídos. Fundador lanzaba singles de vinilo con éxitos de música pop y antes de comenzar las canciones la empresa nos cascaba la suya, parte de cuya letra ya he constatado.

Me cansé de Carrusel Deportivo, de tanta publicidad y de tanto jaleo que formaban mis colegas periodistas deportivos -que son de una raza especial- y me mudé a Tablero, más tranquilo, a mí el ruido no me atrae. Y de Tablero a la nada, a la madurez progresiva, al desencanto, a la melancolía gozosa, poco a poco. Me acuerdo de todo aquello pero no me hace más feliz, acepto que todo cambia. Punto.

Ahora el fútbol me recuerda a la Semana Santa y que me perdonen la comparación. Cuando hay Semana Santa, empieza el Domingo de Ramos -con permiso del Viernes Santo- y termina el Sábado Santo, con permiso de la cofradía de la Resurrección que no me perdonará lo que he dicho pero ya hace tiempo me manifestaban amigos cofrades que la Semana Santa concluía con la Soledad de San Lorenzo, será porque rememoraban eso que no me acuerdo quién lo dijo: los sevillanos no están tristes ni hacen un drama de la Semana Santa porque ya saben que al final el crucificado resucita.

Uno iba por ahí por esas calles con el programa del Abc, una simple hoja, mirando a ver quién salía un día y otro -si no se sabía ya- y por qué calle iban las cofradías. Pues ahora con el fútbol se necesita una guía que abarca desde el viernes hasta el lunes sólo de liga española, para todo el fútbol anual se precisa un dietario y con la pandemia otro más gordo. Pues anda que no ha cambiado nada esto... De aquellos domingos con Carrusel o Tablero sólo me queda escuchar al Sevilla y al Betis por Radio Sevilla, el resto del fútbol me importa un carajo, estoy ocupado reformándome y librándome de aquel veneno social y alcohólico que me convirtió en un machista-leninista.


Consultorio financiero en El Correo de Andalucía Marcaje al Empresario en El Correo de Andalucía Edictos en El Correo de Andalucía