Don Daniel Zuloaga y Boneta .Ceramista

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29 dic 2021 / 21:40 h - Actualizado: 29 dic 2021 / 21:42 h.
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  • Don Daniel Zuloaga y Boneta .Ceramista

La Asociación de Amigos de la Cerámica “Niculoso Pisano” ha querido sumarse a la celebración del centenario de la muerte del ceramista Daniel Zuloaga y Boneta (27 de diciembre 1921), con la publicación de un Especial Monográfico.(En su página web) Pocos ceramistas como él han aportado tanto a la cerámica española.

Daniel Zuloaga Boneta aportó a la cerámica española de su época una dimensión artística, técnica de nivel europeo. No en vano, su formación inicial y la de sus hermanos, se desarrolló en uno de los grandes centros cerámicos de Francia (Sévres).

La obra de este “segoviano de adopción”, es tan universal, prolífica e innovadora que es necesario reivindicarla cada día.

Daniel y su sobrino Ignacio, viajaron a Sevilla en muchas ocasiones. Fruto de estos viajes fueron unos encargos para el ganadero Félix Urcola para su cortijo de Zahariche.

La Asociación Amigos de la Cerámica “Niculoso Pisano” cuenta entre sus asociados con el ceramista Juan Daniel Zuloaga, descendiente directo de Daniel Zuloaga Boneta y la colaboración de un prestigioso investigador de la obra de Zuloaga, el historiador Abraham Rubio Celada, autor de una tesis sobre la cerámica de Daniel: De la tradición a la modernidad: “LOS ZULOAGA CERAMISTAS “ (Madrid. 2004).

En el año 1893 le surge la oportunidad de ir a trabajar a la fábrica de cerámica que los hermanos Vargas tenían en Segovia, conocida como La Segoviana. A partir de entonces, junto a su sobrino y destacado pintor, Ignacio Zuloaga, (gran aficionado a los toros) se implicarán en la vida social de la ciudad, viajarán y pintarán juntos y dedicarán parte de sus recursos al coleccionismo. Muchos de esos viajes serán a Sevilla , donde conocen a ganaderos de la época y participarán en tertulias en los cafés sevillanos. Visitarán los cortijos de Félix Urcola en la cercana localidad de Lora del Río, concretamente el conocido como Zahariche, hoy perteneciente a los descendientes de D. Eduardo Miura, donde pastan sus prestigiosos toros.

Ignacio pintó escenas taurinas e influyó en su tío Daniel, una de cuyas obras más destacadas fueron los frisos cerámicos para el comedor de la finca de Félix Urcola en Zahariche.

Ignacio se instaló en Alcalá de Guadaíra como empleado de una compañía minera, llegando incluso a estoquear un novillo en un festejo, tal como lo documentó José Romero Portillo en su gran libro «Ignacio Zuloaga en Sevilla» (2015). También tuvo taller en la Casa de los Artistas.

La familia mantuvo una relación estrecha con Sevilla como hemos comentado. La relación venía de lejos, ya que una de sus hermanas, Gregoria Zuloaga Boneta, vivía en Sevilla y fue madre de un ceramista que trabajó primero en la Cartuja, luego en París y por último se instalaría en Sudamérica: Francisco Rodríguez Zuloaga. Trabajó en la fábrica de la Cartuja de Sevilla en las décadas de 1900 a 1920. La experiencia en la misma no fue satisfactoria por las referencias que aparecen recogidas en la correspondencia de su tío Daniel en junio de 1903. En 1926 ya no trabajaba en la fábrica pues la dirección propuso en aquel momento al pintor Richard Faiset como posible candidato en la sustitución de Rodríguez Zuloaga. Se conoce una obra firmada de Francisco Zuloaga, la decoración de zócalos y retablos cerámicos de la iglesia del convento del Socorro, realizada en la Cartuja, en el año 1910.

Francisco, en junio de 1903 escribía a su tío:

«...Yo sigo en la Cartuja, luchando con esta cuadrilla de estúpidos que se las dan de sabios, y lo que es peor es que son como el perro del hortelano, que ni hacen ni dejan hacer. Después de pensarlo mucho me permitieron pintar unas ánforas modernistas y unos platos en bizcocho, pero esto no se ha vuelto a repetir, porque parece que hacer algo que lleve tendencias de ser bueno es pecado. Esta sabia dirección está dando el resultado que tenía que dar, y es que la venta de nuestros trabajos va aflojando y ya va camino de extinguirse por completo, y acabarán por no hacer más que tacines, en cuyo caso estoy aquí de más...

Pero los viajes de Daniel a Sevilla serán frecuentes, casi siempre acompañado de su sobrino Ignacio, más habituales cuando se produce el encargo para Zahariche , sobre el cual, le escribe Urcola en los siguientes términos:

“... los colores de la divisa son verde y gris. Nada me tiene que agradecer por los días tan buenos que dice ha pasado en mi cortijo, y sí yo a Vds. por lo mucho que me han entretenido. Me alegrará que Ignacio haya hecho el viaje con felicidad, y ya sabe puede disponer de su buen amigo s.s.» (Fdo. Félix Urcola).

En el Museo de Segovia se conservan fotografías de la visita a la ganadería en abril de 1909 en las que se ve al ceramista junto al ganadero entre las reses bravas. Muchas de las fotografías que se realizaron en la sección serían utilizadas por el pintor para componer los excelentes trabajos para el comedor del Cortijo Zahariche, de Félix Urcola, en 1909.

D. Jesús Marín García ha estado investigando sobre estos trabajos de Zahariche y ha podido fotografiar los dos paneles que aún se conservan en el cortijo, así como otros tres, de los 8 que componían el encargo, que la viuda de Urcola, Manuela Ternero, retiró y se llevó consigo a su domicilio de la Avenida de la Palmera, en Sevilla.

Los otros se encuentran desaparecidos, y se ha abierto un proceso de investigación docente para poder ubicarlos.

Esta finca ganadera de Lora del Río era frecuentada por el sobrino de Daniel, el destacado pintor Ignacio Zuloaga, que, como comentamos más adelante fue un gran aficionado a los toros, llegando a torear en plazas y en tentaderos. Por supuesto, también en estos de Zahariche.

No podemos olvidar otra obra significativa, firmada por los herederos de Daniel, para la Plaza de España de Sevilla. Se trata de los Bancos de Segovia, realizados por los hijos del pintor en Segovia. Representa la firma en enero de 1475 de la Concordia de Segovia entre Isabel y Fernando donde se produce un reparto de competencias entre ambos monarcas. Isabel es «Reina y propietaria de Castilla» y su esposo recibe el título de Rey. Se hizo en el taller de Daniel Zuloaga, por sus hijos Juan y Teodora, aunque no se observa firma.

Para más información :

http://www.retabloceramico.net/indices.htm


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