lunes, 25 mayo 2020
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¿Dónde está la socialdemocracia?

23 may 2020 / 19:52 h - Actualizado: 24 may 2020 / 10:53 h.
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  • Pedro Sánchez. / EFE
    Pedro Sánchez. / EFE

No voy a relatar en la reflexión de hoy la historia de la socialdemocracia, no voy a hablar de figuras concretas porque no es necesario, dado que de ambos puntos se puede encontrar cumplida información en diversas fuentes; pero no me resisto a poner tres nombres por lo que supusieron para la historia moderna de Europa, Herbert Ernst Karl Frahm, Sven Olof Joachim Palme y Felipe González. Legaron una impronta en la manera de hacer política. Tampoco me quiero olvidar de Julius Nyerere que intuyó y desarrolló un modelo socialista con un perfil adecuado a la realidad de lo que debería ser el socialismo para África. Cuatro socialdemócratas que deberían estar muy presentes en el PSOE.

Estos actores políticos supieron intuir lo que el mundo necesitaba, y que despegaba de una crisis sin precedentes a causa de la Segunda Guerra Mundial en el caso de los políticos alemán y sueco, y en la situación de España que se encontraba alejada de los parámetros democráticos y que hubo que hacer un gran esfuerzo de unidad política. Sobre Julius Nyerere escribí un artículo hace unos meses que invito nuevamente a releer.

Eran políticos que supieron trabajar desde el diálogo y el consenso con fuerzas políticas de principios liberales y socialcristianos. Ellos entendieron lo importante que era potenciar una sociedad comprometida con una justicia social en donde la economía era una fuente muy importante del sostenimiento democrático y del Estado del Bienestar; por esta razón supieron entrelazar los principios socialistas con los puntos positivos del liberalismo y de la social democracia cristiana. Hoy, Alemania, y muchos países de la Unión Europea siguen apostando por un modelo social apoyado en la interrelación entre estas fuerzas políticas.

¿Por qué España es diferente? ¿El Partido Socialista ha dejado de ser socialdemócrata? ¿Por qué no es posible un entendimiento entre el PSOE y el PP? Son preguntas que no nos dejamos de hacer una gran infinidad de Españoles, podríamos señalar que alrededor del 75%.

El Partido Socialista, a día de hoy, ha dejado de tener un perfil socialdemócrata y está anclado en un puerto oscuro. El barco del socialismo en España está siendo abatido por un oleaje que lo está destruyendo poco a poco, y lo hace porque ha fondeado en un muelle equivocado y las olas del oscurantismo lo golpean con fuerza. Su capitán ha perdido el mando porque la niebla espesa lo ha llevado a un punto sin rumbo y sin futuro. Está parado, aunque crea, quien lo manda, que está navegando.

No le va a servir al puente de mando del Partido Socialista toda la campaña mediática que pueda idear para echar la culpa al PP. De nuevo, en la última comparecencia que ha hecho el Presidente Sánchez, ha vuelto a culpabilizar al Partido Popular del patinazo, sin precedentes, de la firma de un escrito en donde se halla la firma del PSOE y que, en un expresión popular, se puede decir que no tiene ni pies ni cabeza.

En mis reflexiones he apostado siempre por el diálogo y por la construcción de un programa político para España a partir de la mayoría que hemos votado los españoles, el entendimiento entre el PSOE y el PP, sumándose a ésta Ciudadanos; pero esto que vengo defendiendo desde que se supieron los resultados de las últimas elecciones, y que no dejan de pedir infinidad de organizaciones sociales, de políticos, de sociólogos, de periodistas, en fin de infinidad de ciudadanos de este país, parece que es imposible.

La socialdemocracia europea nunca ha renunciado al entendimiento con los liberales y los democratacristianos, y digo bien, nunca; solamente España es diferente, y lo es en esta ocasión porque la pregunta que hay que hacerse es ¿cuánto tiene de principios socialdemócratas el actual PSOE? al menos, el que está presente en Ferraz.

No es porque yo sea de origen aragonés; pero el presiente Javier Lambán junto a otros presidentes autonómicos me parecen de lo más sensato y, desde luego, apasionados de los principios socialdemócratas.

Defender la justicia, desde la socialdemocracia es una tarea que siempre ha ayudado a afianzar un democracia solvente. El diálogo político, con las fuerzas constitucionalistas en España, debería de ser el proceso normal y coherente para dar consistencia al programa económico y social que habrá que desarrollar a partir de ahora para vencer las consecuencias del coronavirus.

Es inaudito y triste la manera de proceder del Presidente del Gobierno, no es propio de quien debería tener en su servicio la capacidad de construir y no de destruir. Cada día hay más personas que han dejado de creer en una persona que sistemáticamente no ayuda a realizar un trabajo en equipo. Quien tiene la potestad de gobernar es el que debería fomentar el diálogo sincero con el partido mayoritario de la oposición; pero esto no se está dando.

Lo ocurrido recientemente pone en evidencia que será imposible tener confianza en un gobierno que no nos dice la verdad, y que prefiere aliarse con personas que no miran por el bien de España. Los partidos socialdemócratas existentes en Europa poco tienen que ver con el Partido Socialista Obrero Español en estos momentos. Es verdad que forman parte de organismos internacionales socialdemócratas; pero esto no certifica que lo que se está dando en España responda al cien por cien a los principios y valores socialdemócratas.

El Partido Popular no es el enemigo a destruir. El enemigo es todo lo que se va a derivar de las consecuencias de la pandemia del coronavirus. La respuesta coherente y segura tan solo podrá venir de un trabajo conjunto entre ambas formaciones políticas.

Los que seguimos con atención la vida política de los partidos y lo que sucede en el Congreso de los Diputados, sabemos y conocemos que una buena parte del PSOE no comparte el camino que está andando el Sr. Sánchez. Esto no se podrá ocultar por mucho tiempo porque el pacto de Gobierno entre Podemos y Pedro no tiene ninguna viabilidad dado que está alejando al PSOE de la esencia misma de la que forma parte a nivel internacional, de la socialdemocracia; no les quepa ninguna duda que está empezando a preocupar a muchos ciudadanos y votantes del socialismo español. Sánchez ha escogido el camino equivocado; pero ¿será capaz de reconocerlo? No digo que preocupe al aparato del partido, que con toda probabilidad también; señalo que a votantes y esto, señores del PSOE, si debería ser digno de tener en cuenta.

Los Partidos Políticos tienen como organizaciones sociales sus incoherencias y sus momentos bajos; pero también tienen la capacidad de reorganizarse y de cambiar; y están llamados a buscar líderes que crean firmemente en la democracia y en los valores positivos de una sociedad que busque la dignificación de las personas. También, sus líderes actuales pueden fomentar un cambio en los aparatos de dirección y buscar el entendimiento con quienes son oposición mayoritaria.

La socialdemocracia en España tiene un doble reto, volver a los principios que nunca debió de abandonar el Sr. Sánchez y buscar un camino de consenso con el Partido Popular. Si ambos los potencia y cuida, sin duda, habrá hecho un gran servicio a este país.

Las olas que rompen en el puerto en donde está amarrado el barco del partido de Sánchez están oxidando el casco de un navío que, en otros tiempos, tanto ayudó a que España surcara en alta mar con orgullo y con futuro. Hay que dejar claro al actual Secretario que no son viejas glorias las personas que un día estuvieron en el puente de mando, son personas que entregaron con generosidad sus vidas porque éstas venían del sufrimiento y del dolor, y hoy está él al mando porque antes existieron personas que lucharon por hacer posible un partido socialdemócrata en España.

La gran mayoría de españoles queremos ver a dos grandes barcos, el PSOE y el PP, trabajando juntos; pero quien tiene la responsabilidad de hacer que ambos puentes de mando estén cercanos es al capitán Sánchez, y para ello tiene que elevar el ancla y salir del puerto que está destruyendo un navío que lleva por nombre socialdemocracia. Don Pedro, no, no y no, el Partido Popular no tiene la culpa que Vd. pretende echarle. Los que creemos en la democracia estamos aburridos de escuchar este discurso. No se equivoque, el enemigo está anclado en un puerto que está destruyendo la socialdemocracia y, por tanto, está falto de reflejos para responder a las consecuencias del coronavirus. Quienes siempre hemos defendido que la socialdemocracia es necesaria y pertinente estamos tristes, muy tristes. Al igual que en esta fuerza política, también creemos en que el liberalismo y la democracia cristiana son necesarias y pertinentes para la sostenibilidad de un Estado democrático ¿Los que creemos en la interacción entre estas tres fuerzas políticas somos los enemigos? porque, entonces, más del 90% de la población de España seríamos los enemigos de Vd.

Más bien hay que hacerse la siguiente doble pregunta ¿dónde está el Presidente Sánchez, en la Socialdemocracia o en su particular partido? Me imagino que muchos cerrarán filas alrededor suyo; pero, no se engañe, esto solamente será por un tiempo, dejemos tiempo al tiempo.


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