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Los medios y los días

El Covid-19 como aviso

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06 oct 2020 / 04:19 h - Actualizado: 05 oct 2020 / 15:22 h.
"Los medios y los días"
  • El Covid-19 como aviso

Si dejamos a un lado a esos indeseables que sólo piensan en ellos mismos lo cierto es que asistimos la mayoría de los ciudadanos a un repliegue sobre nosotros mismos, acompañados de las personas más queridas. Yo creo que hay dos tipos de egoísmo, el que llamo egoísmo solidario y el egoísmo destructivo. Éste último es el que practican los sujetos a los que no les importan las consecuencias sociales de sus actos en esta pandemia.

Toda persona mira por su bienestar, por su supervivencia y es lógico, la diferencia está en la forma en que se hace, si poniéndose en peligro a uno mismo y a los demás -como cuando se organizan fiestas y encuentros temerarios- o cuando nos cuidamos pensando también en el bienestar general, eso es el egoísmo solidario, el que se practica mayoritariamente.

Me da la impresión de que estamos como hormiguitas ahora, esto es, preparando nuestro hogar para pasar el invierno lo mejor posible, de la forma más acogedora, asumiendo que la pandemia nos ha cambiado la vida. He observado unos llenazos impresionantes en Ikea, he observado una asistencia tremenda de público en los establecimientos de venta de plantas, en los invernaderos. Tal vez pretendemos rodearnos de vida natural y de adornos varios para estar a la lumbre del hogar con nuestras personas más cercanas.

La pandemia está trayendo una crisis de consumo, de demanda y de oferta pero quienes tengan la suerte de trabajar puede que se estén dando cuenta de que están ahorrando como nunca, acaso vean que se puede vivir bien con mucho menos, deja de circular dinero, todo se para y sin embargo no hay mal que por bien no venga: no tenemos por qué vivir con tanto dispendio, seguramente si esto pasa del todo volvamos a las andadas pero al menos ya hemos comprobado de alguna manera que una vida más espiritual puede traernos otro tipo de alegría interior.

Preparamos en estos momentos las Navidades, el consumo no tiene por qué detenerse, lo podemos hacer por Internet que es una de las actividades que más estaban creciendo ya antes del covid-19 y que ahora se va a poner por las nubes. Sin embargo, la pandemia nos está haciendo reflexionar, con todo el dolor que nos produce, con todas las personas fallecidas, el virus tiene algo como “sobrenatural”, es una especie de guerrero impecable que ha enviado Pangea, la Madre Tierra, un aviso para los navegantes que habitamos en su casa, en el planeta, no siempre vamos a estar hablando de conspiraciones que desean controlarnos, a lo mejor es un serio toque de atención en relación con una vida bastante descocada, frenética, patológica.

Y si este aviso falla llegarán otros hasta que, si persistimos en nuestras conductas, Pangea no pueda avisar más, nosotros nos iremos de alguna manera y ella seguirá viviendo, le quedan unos cinco mil millones de años de vida aún.


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