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Los medios y los días

El Covid no existe, pero haberlo, haylo

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06 sep 2022 / 04:00 h - Actualizado: 06 sep 2022 / 04:00 h.
"Los medios y los días"
  • El Covid no existe, pero haberlo, haylo

Ayer los casos de Covid en el mundo ascendían a 604 millones de personas y los muertos a casi 6,5 millones. Entre los cinco países más afectados, tres son del primer mundo: EEUU, Francia y Alemania, y dos de los llamados emergentes: India (el segundo más afectado e infectado, después de EEUU) y Brasil. En España, a 31 de agosto andábamos por los 113.000 muertos.

Ahora ya sólo nos convierten en números a los mayores de 60 años y está bien, en realidad se ha aplicado la doctrina anglosajona que predicaban Johnson y Trump desde el principio de lo que algunos periodistas, como Lorenzo Milá, corresponsal de TVE en Roma, llamaron una simple gripe, recogiendo Milá la opinión de ciertos médicos que él sabría quiénes eran, con la casualidad de que coincidía con la opinión del doctor Fernando Simón en sus ruedas de prensa madrileñas. La gran diferencia es que se ha aplicado la doctrina protestante después de halladas las vacunas y eso ha sido un alivio porque este personal que se santifica trabajando lo que quería era que se muriera quien se tuviera que morir pero que la maquinaria no se parara. Desde el punto de vista de la interrelación Biología-Historia llevaban toda la razón pero quedaba feo en un mundo como el actual, tan fino y cortés, donde se dan las gracias y se pide perdón muy a menudo. La solución transaccional también le ha convenido a la doctrina darwnista-calvinista que siempre gana, si no antes, después.

Todo ha quedado en casa, en EEUU llevan casi un millón cien mil muertos pero a cambio las farmacéuticas supongo que estarán contentas y hay que darles las gracias a ellas y a las de Inglaterra, sobre todo nosotros los sesentones y de ahí para arriba, que deberíamos estar fiambres muchos y aquí seguimos, pidiendo que nos suban la pensión si a los demás les suben el SMI. Estamos yendo contra natura, antes, las guerras, las hambrunas y las epidemias eran tres formas de quitarnos de en medio a unos cuantos millones, ahora, con tanto prejuicio posmoderno, la cosa ha cambiado. No obssssstante, cuidado, que China, EEUU y Rusia estrenan un día sí y otro también muevas armas de destrucción masiva y pueden llevar a cabo, en un momento, la solución final posthitleriana.

Bien, la vida sigue y el marketing también, por eso la Covid no existe pero existe. Quiero decir que yo acabo de llegar de Egipto y allí ni hay Covid ni se le espera y si hay se mira para otro lado, ni preguntan ni piden un papel. Los monumentos de los egipcios de allende los tiempos están a tope, la gente se espachurra para verlos. Ni una mascarilla ni ninguna otra medida sanitaria. Lo que quieren es trincarle lo que puedan al turista mientras la miseria abunda por todas partes. Luego, cuando regresas a España, si en Barajas te piden certificados ni los miran.

La cosa está clara: el Covid, de iure, se ha acabado, y así lo ha interiorizado la gente que ha pasado de salir corriendo ante un ataque de tos del prójimo a prestarle un kleenex y seguir la charla. Procedamos a continuación a esperar que llegue otro virus de los miles que están esperando unas vacaciones en el interior de nuestra anatomía, que haberlos, haylos.


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