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Pasa la vida

El legado póstumo de Valentín García

Juan Luis Pavón juanluispavon1 /
21 oct 2019 / 10:28 h - Actualizado: 21 oct 2019 / 10:29 h.
  • El legado póstumo de Valentín García

En España ya se curan el 60% de los cánceres. Son datos de la Sociedad Española de Oncología Médica. El formidable avance se sustenta en tres factores interconectados: el conocimiento cada vez mayor sobre los más de 200 tipos de procesos tumorales, lo que permite aplicar nuevos tratamientos muy específicos y focalizados; el creciente cambio de mentalidad para hacerse pruebas con el fin de conocer de modo preventivo el estado de salud aunque no se tengan síntomas de enfermedad; y la actitud proactiva por parte de las personas a las que se les descubre cáncer, aún demasiadas cuando está en fase avanzada, para comunicar y compartir cómo afrontar a diario la vida con esa grave amenaza. Valentín García, compañero en el periodismo, ha participado de modo extraordinario en la incardinación social de este tercer factor. Su lucha durante 21 meses frente al cáncer de pulmón no ha sido en vano, aunque ahora lloremos su fallecimiento y su familia esté abocada al abismo del vacío irreparable. Sin duda, con sus comunicaciones a través del lema #yomecuro, y la enorme complicidad que generó en toda España con su verdad mayúscula para reforzar anímicamente a quienes han de afrontar un cáncer, Valentín García le ganó tiempo al tiempo de la muerte, en el cáncer que más mata en nuestro país al cabo del año, el de pulmón. Y ha contribuido a que decenas de miles de personas no bajen los brazos, se informen, se formen, se conjuren contra la resignación y, según los casos, vivan más días, o más semanas, o más meses, o más años. Un legado maravilloso. Dar cada día gracias a la vida.

Ya parece prehistórico, cuando en realidad es época reciente, el ambiente de tabú que se cernía sobre el diagnóstico de cáncer y el padecimiento de cáncer. Era algo vergonzante. Un tema del que no se hablaba, como sucedía con tantos otros: la discapacidad, la violencia machista, la ludopatía,... La tendencia es ahora la contraria, y en los progresos para que la esperanza de vida suba enteros respecto a la alteración celular cancerosa es muy importante la dignificación y socialización de quienes enferman. El protagonismo de los pacientes expresando su reto, compartiendo objetivos y preocupaciones, exigiendo más medios humanos y materiales para la investigación científica y los ensayos clínicos, difundiendo consejos, haciendo amistades desde una perspectiva común. Valentín García ha sido plusmarquista de la motivación en esa ola de normalización, en esa emocionante carrera de relevos donde vivir para contarlo a través de las redes sociales y para que se llegue cuanto antes a hallar remedio a lo que es hoy incurable aunque a uno no le alcance. Recuerden a otros: Pablo Ráez, el deportista malagueño al que detectaron leucemia cuando tenía 18 años. Nara Almeida, la modelo brasileña que a los 24 años fue diagnosticada con cáncer de estómago. Cada vez son más difundiendo su pasión, su miedo, su tesón, sus intervenciones médicas, sus altibajos, su disciplina, su retorno al trabajo, su autoestima ante la incertidumbre. Con sus comunicaciones buscan apoyo emocional a su vértigo personal. Pero a la vez favorecen que su organismo, y el del prójimo, generen dosis de endorfina, serotonina, dopamina y oxitocina, nuestra natural química para afrontar las vicisitudes de la vida de la mejor manera posible.

Gracias, Valentín. Eres el efecto mariposa de un mundo mejor.


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