domingo, 16 mayo 2021
05:00
, última actualización
Desvariando

El numerito de Iglesias y Monasterio en la SER

Image
Manuel Bohórquez @BohorquezCas
24 abr 2021 / 10:07 h - Actualizado: 24 abr 2021 / 10:08 h.
"Desvariando"
  • Jesús Hellín - Europa Press
    Jesús Hellín - Europa Press

Vaya por delante mi condena hacia las amenazas de muerte a Pablo Iglesias, de ser ciertas, vengan de donde vengan, como las del ministro Marlaska o la directora de la Guardia Civil, María Gámez Gámez. No se pueden poner peros al hecho de condenar las amenazas, ya sean a políticos, militares o ciudadanos en general. Hay que condenarlas enérgicamente, sin titubear, porque están en juego la democracia y la convivencia de todos. Pablo Iglesias, que por cierto no tiene nada de demócrata, aunque lo quiera aparentar, debería tenerlo en cuenta también y no siempre ha condenado la violencia cuando se ha ejercido sobre el contrario políticamente. Es más, la ha alentado en ocasiones, pero ahora le ha tocado a él y, claro, los medios sectarios se han unido para ayudarlo en su lucha “contra el fascismo”, que es lo suyo, para lo que está en la tierra, o eso cree él mismo.

Anoche, Pepa Bueno, de la SER, decía que “es democracia o fascismo”, y me acosté un poco triste porque no me cabe duda de que España es un país democrático y no un estado fascista. Eso sí, amenazado tanto por la ultraderecha de Vox como por la extrema izquierda de Unidas Podemos. Estos dos partidos con representación parlamentaria se retroalimentan. Esto es, Abascal necesita a Iglesias y al contrario, lo que pasa es que para algunos medios, el líder de Vallecas está más legitimado que el vasco para estar en política, y no es así. Vox es un partido de una gran torpeza y su candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid, la impulsiva señora Rocío Monasterio, lo evidenció una vez más poniéndole en bandeja a Iglesias un numerito de los suyos, ayer en la SER, con el que logrará miles de votos, los que va a necesitar Gabilondo para poder gobernar en esta comunidad, que de eso se trata. Iglesias dejó el Gobierno para eso y para evitar que Podemos se vaya a la porra.

El político español más amenazado de la actualidad es Santiago Abascal, pero eso les importa un pimiento a los medios sectarios que apoyan a Iglesias y que van a tratar de evitar que tenga que dejar la política tras el 4 de mayo. Anoche pude ver infinidad de carteles y pintadas en los que se amenazaba de muerte al líder de Vox en los últimos dos o tres años y casi ningún medio lo apoyó. Cuando lo apedrearon en Vallecas, desde algunos de estos medios justificaban el hecho porque era “la lucha de los barrios obreros contra el fascismo”. La carta con balas de cetme a Iglesias, que a lo mejor la mandó un enfermo que no representa a nadie, es catalogada como “terrorismo fascista” y, claro, el apoyo ayer de algunos medios hacia el líder de Podemos fue verdaderamente espléndido.

En España está casi todo podrido, en lo que a la política se refiere. Daba asco ver ayer a Monasterio pidiéndole a Iglesias que se fuera del debate de la SER, en nombre de “los españoles”. ¿Se la imaginan de presidenta de la Comunidad de Madrid? El mismo asco que daba ver a Iglesias poniendo cara de ofendido, con el currículo que tiene el gachó. Este es el forraje que tenemos.


Edictos en El Correo de Andalucía