domingo, 05 julio 2020
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La Tostá

El Rey en guayabera por las Tres Mil

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Manuel Bohórquez @BohorquezCas
30 jun 2020 / 08:11 h - Actualizado: 30 jun 2020 / 08:15 h.
"La Tostá"
  • El Rey en guayabera por las Tres Mil

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El Rey y la Reina, Don Felipe y Doña Letizia, estuvieron ayer en las Tres Mil, uno de los barrios más pobres de España, de los pobres de verdad. Y, claro, las críticas han sido para organizar una barbacoa el domingo y estudiarlas. Cometió un terrible fallo el Rey, diría que imperdonable: no meterse la guayabera por dentro del pantalón, en plan cateto. He leído algo muy bueno: “El Rey con la camisa por fuera”. Qué divertido es todo lo que está pasando en España últimamente, de verdad. El Rey puede ir como le dé la gana, o debería, pero hay que decir que suele vestir de manera muy elegante. Es verdad que influye la percha. ¡Lo mismo le cae una guayabera que a Pablo Iglesias un smoking o a Echenique un sombrero cordobés! Igualito. Alguien me llamó y me dijo: “El Rey se ha vestido de mercadillo para ir a las Tres Mil”. Claro, era lo suyo... Llevar una guayabera de lino no es ir mal vestido, salvo que la barriga cervecera te impida verte las puntas de los pies, que no es el caso, y parezcas una gallina en celo detrás de un pollo de corral. Hay que aclarar que se puede uno vestir muy bien en los mercadillos de Sevilla. Lo he hecho casi toda mi vida, sobre todo cuando vivía en Su Eminencia, cerca del Polígono Sur. De eso hace casi más de cuarenta años y todavía tengo camisas compradas a los gitanos en el Parque Alcosa o el Tiro de Línea, que no se les ha ido ni color, en serio. Me ha parecido que los reyes iban vestidos de manera sencilla y teniendo en cuenta que ayer en Sevilla se podían hacer caballas a plancha en el capó del coche oficial. Esperanza Fernández, responsable de prensa de Teresa Rodríguez, le ha reprochado que no llevara una chaqueta, como en Mallorca. Claro, tipo pelliza, para que le entrara la cuca, que es lo que les entra a las vacas con el calor y dan unos botes por los prados que hasta asoman la cabeza por encima de los pinos. Teresa Rodríguez, su jefa, habló ayer de “ropita barata”, en relación a la vestimenta de los monarcas. Alguien debería decirle a esta mujer que deje el histerismo, porque no gana elecciones, y que se informe de cuánto vale una buena guayabera de lino, sobre todo si es de marca, y un vestido como el que llevaba Letizia, que no era del mercadillo de Palmete. En fin, que el asunto de la visita de los reyes al Polígono Sur está dando mucho juego, pero pocos hablaron ayer de lo verdaderamente importante: el hecho de que hayan ido a un barrio dejado de la mano de los gobernantes, por no decir de Dios, que también. Y otra cosa. ¿Ha sido oportuna esta visita a las Tres Mil en estos momentos, cuando había que aprovechar el tirón de los monarcas para enseñar y vender, de cara al turismo, la Sevilla chachipén que atrae a los que tienen dinero para gastar? A ver, Teresa, pon orden.


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