viernes, 20 septiembre 2019
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Flamenquito en la Catedral del Cante

Manuel Bohórquez @BohorquezCas /
30 ago 2019 / 09:50 h - Actualizado: 30 ago 2019 / 10:24 h.
  • Cartel anunciador de la Flamenkedada.
    Cartel anunciador de la Flamenkedada.

Cuando en casi todo el mundo los jóvenes sienten una enorme atracción por el flamenco tradicional, con ganas de conocer los orígenes de esta música andaluza y sus principales intérpretes, en Mairena del Alcor, pueblo llamado la Catedral del Cante por ser la cuna de Antonio Mairena, los quieren atraer con flamenquito o pop aflamencado. Por eso se inventaron la Flamenkedada, como preámbulo de las dos grandes noches flamencas, la del Concurso y la del Festival de Cante Jondo Antonio Mairena. El cartel es para buscar un barril de amontillado y un papelón de jamón y caña de lomo: Nolasco, Carlos Torres –el de La Voz– y Labandón y su bandón.

Personalmente no tengo nada en contra de estos artistas, pero, ¿qué es esto? Tomar por tontos a los jóvenes de Mairena y alrededores, porque los aficionados de Mairena, los que ahora son de mediana edad, se formaron como aficionados en el concurso y el festival desde los inicios de los dos grandes eventos jondos, en el principio de los sesenta. Yo mismo empecé a ir cuando tenía 20 años y recuerdo que iban muchos jóvenes a disfrutar del cante de Mairena, Fosforito, Menese, Manolo Mairena o Naranjito de Triana. También a Camarón y Morente. Pero ahora, según los organizadores del Festival de los festivales, que es como lo llaman ellos mismos, los jóvenes tienen que ser atraídos con cantantes más o menos aflamencados.

Deberían invitarlos a la Semana Flamenca y que alguien les hablara de que sus padres, abuelos y bisabuelos iban ya, de jóvenes, a disfrutar del cante andaluz a los teatros y a los cafés. Decirles que es mentira que el cante sea cosa de viejos, como siempre se ha pensado. Que cuando Marchena, Vallejo y Pastora llenaban las plazas de toros del país no era solo de personas mayores con achaques relacionados con la artritis o la osteoporosis. Que iban cientos o miles de jóvenes. De paso, contarles que la gran maestra de Antonio Mairena, Pastora Pavón o Niña de los Peines, se murió hace cincuenta años y que no va a haber ninguna charla en la Semana Flamenca que recuerde la efeméride. Ni la de Pepe Pinto, que murió hace también medio siglo, cantaor muy importante igualmente en la vida del señor que da nombre al concurso y el festival.

Por cierto, lo de la Flamenkedada es esta noche, por si les apetece relajarse. En la Casa Palacio, la Catedral.


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