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Ojana in Excelsis

Homofobia cofradiera

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Juanmi Vega @Juanmivegar
26 sep 2022 / 11:54 h - Actualizado: 26 sep 2022 / 12:15 h.
"Ojana in Excelsis"
  • Homofobia cofradiera

Escribo este artículo sabiendo que algunos me llamarán homófobo. Realmente, me da un poco igual, uno ya está curado de espanto. El otro día, cuando escribí sobre el ficus de San Jacinto, me catalogaron de persona que está al servicio del alcalde socialista, Antonio Muñoz. La semana pasada, cuando hice lo mismo referente a los problemas de Sevilla, me tildaron de fascista. Para gustos, los colores.

En la procesión del pasado sábado, la Virgen de los Dolores del Cerro del Águila salió por las calles de su barrio para conmemorar el centenario de éste. Allí volvimos a revivir algunas imágenes que ya han pasado a la memoria colectiva de la ciudad, con título de película incluido. La diferencia es, que esta vez, alguien sí alzó la voz y recriminó la actitud de estos chilladores profesionales.

Un costalero de la Virgen les pidió que pararan esa actitud, que llevaban todo el recorrido haciendo lo mismo y que se sabían las marchas para gritar en el momento adecuado. Es como cuando en los Carnavales, en las rondas avanzadas, en mitad de un pasodoble alguien grita “Cai” y encaja perfectamente. Está estudiado.

Ese melón se ha abierto. Muchos estaban deseando parar estos gritos. Los hemos visto en multitud de procesiones. Macarena, Esperanza de Triana, Cerro del Águila, Pastoras etc.

Hay gritos que salen del alma. Hay momentos en los que no te puedes reprimir y lo sueltas, la diferencia es que hay grupos que están todo el recorrido haciendo lo mismo y eso no es por querer tanto a la virgen, eso es afán de protagonismo.

¿Por qué no lo hacen en el interior de las iglesias? Allí se cantan saetas. De hecho, alguna que otra vez, alguna persona se ha arrancado sin que estuviese preparado, simplemente porque le salió del alma, como salieron del alma algunos “guapos” que le gritaron al Gran Poder en su recorrido por Tres Barrios. Repito, ‘algunos’, no durante todo el recorrido. Ahí había verdad y no postureo.

El problema de todo esto es que pretenden jugar la carta de la homofobia cuando se recrimina la mala educación. No amigos, la gente que no quiere escuchar constantemente a esos grupos gritar no son homófobos. No quieran ganar la discusión diciendo que todos somos homófobos. La condición sexual del que grita no es importante en este caso. Ni en este, ni en ninguno.

Hay hermandades que ya tienen localizadas a estas personas y me consta que algunas ya le han dado un toque de atención. Ya pasó en Triana y lo veremos en otras muchas.

Vivimos en una sociedad en la que todo ofende a todo el mundo y hay argumentos que se usan para ganar las batallas dialécticas. Racista, homófobo, fascista o machista son algunos de estos grandes razonamientos que se usan a la ligera para dejar al otro sin palabras.

Habrá cavernícolas que sí sean todo lo dicho anteriormente, no voy a negar algo evidente, pero la gran mayoría, por suerte, no lo es.

No hace falta ser homófobo, racista, machista o fascista para decir que esos gritos, repetidos hasta la saciedad, están fuera de lugar.


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