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Desvariando

¿Inestabilidad ideológica?

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Manuel Bohórquez @BohorquezCas
29 may 2021 / 08:37 h - Actualizado: 29 may 2021 / 08:42 h.
"Flamenco","Desvariando"
  • ¿Inestabilidad ideológica?

Nací en 1958 y en el colegio público de Palomares del Río formábamos en el patio antes de entrar a clase y cantábamos el Cara el sol de una manera enérgica. Tenía 7 años y confieso que me gustaba. Le daba un toque flamenco a la patriótica canción, claro está, al estilo de Joselito, El Pequeño Ruiseñor. Hoy me ha dado por pensar que a lo mejor me afectó un poco todo aquello y por eso tengo serios problemas de inestabilidad ideológica, según quienes me atacan en Facebook por criticar a los que mandan. Seguramente aquel brutal adoctrinamiento franquista me llevó a votar al Partido Comunista de España la primera vez que pude ejercer el derecho y jamás he votado a otro partido. Bueno, un año pegué carteles de José Rodríguez de la Borbolla en Sevilla, porque siempre he sido un hombre libre y como le conocí en la Peña Flamenca El Chozas, de la Carretera de Su Eminencia, me cayó bien y me encandiló con su sencillez, le puse los cuernos a Santiago Carrillo con Pepote. El Cara al sol pudo hacerme un daño irreversible en la corteza del cerebro, sin duda alguna. No solo la canción sino estar durante años viendo la fotografía de Franco en el colegio. Le llamaba El Abuelo. También intentaron hacerme de misa dominguera obligándome a rezar de rodillas ante don Amadeo, y con 16 años ya no era creyente. Sigo sin serlo, aunque suelo ser respetuoso con la institución de la Iglesia y los píos. O sea, que lo de los adoctrinamientos patrióticos me afecta poco o nada. Puedo pasar de votar a Alberto Garzón, que tiene mandanga la cosa, a defender a Santiago Abascal o Isabel Díaz Ayuso, que no a votarlos. Tampoco lo descarto, aunque solo sea por darles por saco a quienes se creen con el derecho de decir en quién hay o no que creer políticamente. En las próximas elecciones generales o regionales, da igual, si es que voy a votar, que no lo sé aún, diré si miedo alguno a qué partido le daré mi confianza. Juro por las cenizas del Planeta que si decido votar al Partido Popular o a Vox, lo diré. Con eso se lo pongo más fácil a esos ayuntamientos del puño y la rosa que decidieron no darme más ni un soplo en un ojo por criticar a Sánchez e Iglesias. Fuera remordimientos. ¡Por Dios, esos niños de Murcia escuchando el himno de España antes de entrar en clase! ¿Qué va a ser de esas pobres criaturitas? Si al menos fuera la Marsellesa.


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