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La Tostá

Julia Otero, Évole y el feminismo

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Manuel Bohórquez @BohorquezCas
27 abr 2022 / 04:00 h - Actualizado: 27 abr 2022 / 04:00 h.
"Comunicación","La Tostá","Periodismo","Feminismo","Machismo"
  • Julia Otero durante el programa de Jordi Évole. / La Sexta
    Julia Otero durante el programa de Jordi Évole. / La Sexta

Aunque no la haya seguido nunca en sus programas, o casi nunca, reconozco que la periodista Julia Otero es de las mejores profesionales del periodismo radiofónico y televisivo de nuestro país. Me molestó bastante que en la promoción de su entrevista en el programa de Jordi Évole del pasado domingo destacaran sobretodo el hecho de que uno de sus jefes le pusiera la mano en una de sus rodillas, seguramente intentando ligar con ella, como contó la propia periodista. No sé si le molestó a ella igualmente, pero si se significa tanto en defensa de la mujer como una feminista de las más contundentes del país, debería haberle molestado e incluso haber parado la promoción. ¿Por qué destacaron sobre todo eso de una gran periodista, cuando en la entrevista habló de tantas cosas y de más interés que esa simple anécdota? La periodista era feminista cuando pocas mujeres lo eran en España, o manifestaban serlo desde un medio de comunicación de masas, como ella, que siempre ha sido una mujer libre y con una enorme personalidad. Una manera de ver normal el hecho de ser feminista es no darse tanta importancia por serlo. Eso era necesario hace cuarenta años, pero, como bien le dijo ella misma a Évole, hoy es raro encontrar a una joven española que no se declare abiertamente feminista. Incluso a hombres jóvenes, aunque menos. Pone la carne de gallina el machismo de los adolescentes españoles, siempre según algunos estudios fiables. No se explica, sinceramente, con lo que nos hemos gastado en educación en las últimas décadas, que jóvenes de entre 15 y 20 años puedan ser machistas en un país donde no solo hay miles de profesoras feministas, sino periodistas de tirón popular que llegan a millones de jóvenes o ministras como Irene Montero, que dijo que lo mejor que tiene España es el feminismo. Sorprende que un símbolo del feminismo patrio como Julia Otero, que además es una gran periodista, permita que otro informador de la parroquia fémina elija como promoción de una entrevista la anécdota de su jefe y la mano sobre una rodilla, o que destaque también su belleza –“eres muy guapa”, le dijo-, en vez de sus cualidades como comunicadora, con independencia de que sea mujer u hombre, como si ser guapa fuera determinante o no a la hora de ser buena periodista. Hay que huir de estos falsos feministoides.


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