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Kiko Matamoros y Venezuela. Anabel Pantoja y las enciclopedias

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27 jun 2022 / 16:34 h - Actualizado: 27 jun 2022 / 16:59 h.
"Opinión","Televisión"
  • Mediaset.
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Anabel Pantoja y Kiko Matamoros son los jefes de la actual edición de Supervivientes. Son muchos los tiros que han pegado ambos en televisión y sacan mucha ventaja al resto de concursantes al moverse en entornos como el de este reality. Pero; ay, las cosas de la vida; se están cayendo con todo el equipo. Es muy posible que tengan problemas para terminar el concurso siendo finalistas. Y es que la mala baba, la mentira y la tontería, no se perdonan fácilmente.

Kiko Matamoros cree ser una mente privilegiada aunque está instalado en el error y nadie se lo dice. Es verdad que suele destacar al mezclarse con la caterva de incultos y zoquetes que frecuentan los platós de televisión y los concursos que se conocen como realities. Ya se sabe que uno puede parecer muy listo si se junta a los que son muy tontos. Y no solo lo digo yo, ya lo dijo San Agustín (no exactamente así, pero algo parecido). Sin embargo, Kiko Matamoros es un tipo bastante normalucho si tenemos en cuenta su talla intelectual. Si le colocamos en un entorno alejado de la televisión no destacaría ni por lo tatuajes. Es chulo, es arrogante, es un perdonavidas ramplón y es el arquetipo de matón de patio de colegio (ese que robaba el bocata a los que llevaban gafitas). Por si era poco, hace unos días ha dejado ver en toda su plenitud lo que encierra su cabecita. Insultó a Mariana, otra concursante, y de paso a todo el pueblo venezolano. No se puede ser más clasista ni más xenófobo. Muy despistado tengo que estar yo si me equivoco al decir que este tipo ha firmado su billete de vuelta a España esta misma semana. Eso si la cadena que emite el programa no decide lo contrario, claro.

Kiko Matamoros llegó prometiendo que sería un excelente superviviente y que con ese cuerpo enorme y musculoso que tiene iba a arrasar en las pruebas. Nada de nada. Se ha pasado el concurso tirado en el suelo, despellejando a todos y viviendo como un marqués. ¿Cómo alguien así le puede gritar a otro porque hace las cosas mal durante una prueba? ¿Se puede juzgar a alguien siendo tan mediocre y tan superficial? Nunca se debe juzgar y mucho menos en su situación.

En la esquina contraria, con calzón negro, encontramos a Anabel Pantoja, la sobrinísima. Esta joven está demostrando que, actualmente, los valores que teníamos como esenciales en las sociedades modernas son una sombra de lo que fueron y ya no sirven para nada de nada. Es desleal, caprichosa, mala compañera, inculta, falsa... El carpetazo que protagoniza con el tirador de esgrima le está sirviendo aunque se le esté acabando el crédito. Cada minuto, todo está más forzado y acartonado. Y sigue teniendo apoyos.

El concurso de Pantoja está siendo flojo, mediocre y muy aburrido; intenta aportar contenidos aunque solo logra vídeos repletos de tacos, expresiones soeces y vacías, alejados de una inteligencia normal y corriente. Anabel Pantoja sobreactúa si le nombran a su exmarido, Anabel Pantoja es una pésima actriz, Anabel Pantoja interesa lo justito. Anabel Pantoja, hay que decirlo, es una cateta. Punto.

Es posible que el número de seguidores de esta chica en redes sociales sea más que elevado, pero eso no la hace ser más lista, o más guapa, o más interesante. ¿Quién sigue a Anabel Pantoja?

Aunque la cadena de televisión intente alargar esto lo va a tener difícil o imposible. No se puede sostener algo tan zafio como lo que representan él y ella.


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