Menú
La Tostá

La destructiva mano del hombre

Image
Manuel Bohórquez @BohorquezCas
19 jul 2022 / 08:37 h - Actualizado: 19 jul 2022 / 08:37 h.
"La Tostá"
  • La destructiva mano del hombre

TAGS:

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se puso en vaqueros para irse a Zamora y decirnos que “el cambio climático, mata”. Evidentemente. Pero somos los hombres los que quemamos, o dejamos que se queme España. Cada verano arden miles de hectáreas de bosques en nuestro país y todos hablamos de ello como si fuéramos grandes expertos. “Hay que desbrozar los montes”, decimos; es la frase más recurrente de estos días. Yo mismo vivo en una casa de campo, en un bosque, con la maleza rozando la valla de la parcela. Tendría que haber un cortafuego de treinta metros, pero no lo hay ni siquiera de un metro.

En cuatro años, dos veces he tenido que preparar a mis mascotas para salir de naja, aunque las dos veces se controló el fuego. Habrá un tercer fuego y a lo mejor, Dios no lo quiera, ocurre la desgracia algún día. Vivir en un bosque tiene sus riegos, pero no olvidemos que la mano del hombre es destructiva y que los hombres vivimos apretujados en las grandes ciudades. Prefiero el campo, aunque esté abandonado, donde pago los mismos impuestos que quienes viven en el pueblo, pero disfruto de menos servicios. De ninguno.

Quienes decidimos vivir en el campo contribuimos a que no se muera, pero también a matarlo con las aguas fecales, los pozos ciegos o la tala de árboles. Es verdad que en vez ayudarnos, los ayuntamientos de los pueblos solo nos ponen problemas. Incluso nos embargan cuando retrasamos el pago de la Contribución, en complicidad con los bancos. Encima tienes que morderte la lengua cuando ante el terrible panorama de ver cómo se quema España, tu país, el presidente del Gobierno le echa la culpa al cambio climático.

Y el mismo día se va a Extremadura inaugurar un tren que tendría que ser de alta velocidad, como prometió, pero que va a la velocidad de una carreta del Rocío y que es de gasoil, por cierto, combustible que no contamina. Con el Rey en el tren, por cierto, que se junta ya con cualquiera. La maleza acumulada en los montes españoles es para que rueden cabezas, pero nunca ocurre. Cada verano, con las altas temperaturas, arden nuestros montes y cuando pasa la canícula, se olvidan de ellos hasta el próximo verano. Da igual qué partido gobierne. La culpa es del cambio climático, según Sánchez. Con la ayuda del hombre, claro. Cuando hablan de transición ecológica, ¿a qué se refieren?


Qué hacer en verano en Sevilla y provincia Empleo en Sevilla Más seguros Edictos