La inflación como hace veinte años... o más

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21 dic 2021 / 16:48 h - Actualizado: 21 dic 2021 / 17:19 h.
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  • La inflación como hace veinte años... o más

Nos encontramos con un 5.6 % de inflación y con tendencia al alza.

La inflación es un aumento permanente en el tiempo del nivel general de precios. La tasa de inflación se puede definir como el porcentaje de variación del nivel general de precios entre dos períodos consecutivos. La situación actual es de inflación elevada: Aumento sostenido y generalizado del nivel de precios de los bienes y servicios de un país por encima de una tasa durante un período de tiempo. Lo vemos claramente en la cesta de la compra, la gasolina, la electricidad etc...

La antítesis inflación-justicia llevaba a desoladoras consecuencias, y que únicamente existe una solución a priori para evitar esas injusticias: «Que la inflación no tenga lugar».

La inflación no es buena para las relaciones jurídicas:

Según la doctrina y jurisprudencia en nuestro Derecho rige un criterio nominalista y no valorista respecto al pago de las deudas de suma de dinero; que carece de todo apoyo legal la indexación automática de las sumas debidas por préstamo. Es decir, se paga y se paga bien, pagando el valor nominal sin actualización.

No podemos conceder una sola definición o explicación al concepto del principio nominalista.

Existen dos nociones: la noción originaria, que se da aproximadamente en los años anteriores o coetáneos a la primera guerra mundial.

Este es el principio nominalista auténtico, el natural.

Y un segundo concepto, una idea no querida sino otorgada, la ficción nominalista, ya que la inflación y depreciación inyectan un significado involuntario. (Actualmente en torno al 5,6 %)

Sin inflación, el pago nominal es justo con inflación actualmente se paga al menos un 5,6 menos de lo debido.

Las guerras fue la causa de las mayores inflaciones históricas.

Durante el siglo XIX se suceden en los distintos países movimientos decrecientes y crecientes de los precios. No obstante, ya en el siglo XX, las oscilaciones de los precios a la baja han sido muchísimo menos frecuentes, básicamente hasta 1930, a partir de esta fecha los precios del presente siglo han mantenido una iniciativa ascendente, no respondiendo nunca a la baja. Después de la segunda guerra mundial el crecimiento ha sido constante ya hasta el final del presente siglo. (Con un paréntesis de los últimos años)

No es que anteriormente a la primera guerra mundial en 1914 no hubiera habido inflaciones, depreciaciones y manipulación de la moneda, las hubo, pero el descenso de precios había sido cada vez menor en las sucesivas posguerras. En 1983 el precio del dinero en España era del 20,56 por ciento. Sólo desde 1992 en que el precio era de un 13,75 la bajada del dinero ha sido progresiva hasta llegar a los precios que llegaron a ser en torno inferiores al 1 por ciento.

Desde hacía setenta y cinco años la línea de la inflación era decididamente ascendente y siempre ascendente.

Sólo en los últimos años la línea ha sido descendente. Pasando la inflación interanual de un 5,3 en 1992 a un 4,9 en 1993, 4,3 en 1994, 4,3 en 1995, 3,2 en 1996, 2 por ciento en 1997 y por debajo de esta cifra en 1998 (según cifras del Banco de España).

Vemos que la inflación anual se asemeja a la de 1992. (2021)

Anteriormente a la primera gran guerra los precios subían y bajaban produciéndose una gran estabilidad e incluso ciclos descendentes.

La concepción originaria del principio nominalista nace como todas las corrientes doctrinales, como una reacción en este caso frente a la concepción metalista, según la cual la moneda vale tan sólo por su contenido metálico. .

Para los nominalistas, cuyas ideas suponen una evolución en el pensamiento económico, el dinero no es una mercancía, proclaman a la moneda como una creación exclusivamente estatal.

Para Pothier, el pago de las deudas de dinero se hará por su valor nominal, el señalado por la autoridad estatal. Él va a ser el que haga penetrar el nominalismo en el Código napoleónico.

Para Knapp, en su obra Staatliche Theorie des Geldes (Leipzig, 1905) el concepto de dinero es ideal y abstracto, independientemente de la materia de que están constituido. Su valor interno es irrelevante. La moneda es un símbolo, obra exclusiva del Estado a través del ordenamiento jurídico.

Su valor viene establecido por la ley y sólo el valor que la ley le otorga es relevante.

Todo es debido al ordenamiento jurídico, fuera del cual la moneda no es más que una cosa, porque la elección, la denominación y la valoración del medio de pago son un acto libre del poder estatal.

El deudor cumplirá entregando el valor nominal o el importe exacto de unidades monetarias previsto en la obligación. Y cumplirá bien y sin ningún tipo de problemas ya que hasta 1914 las variaciones del poder adquisitivo de la moneda eran despreciables y no tenían relevancia.

La peseta en el momento de concertar la obligación tenía prácticamente el mismo valor que la peseta en el momento del pago ptas. = ptas.

Hoy día un pago nominal significa que habremos perdido un 5,6 por ciento. (Referente a euros)

La inflación no es buena para la economía por los siguientes motivos:

— Principalmente porque no afecta a todos los precios por igual, alterando la estructura de precios relativos.

— Hace que el país que padece inflación pierda competitividad con el exterior.

— Desestabiliza las políticas macroeconómicas porque al aumentar los precios los sindicatos reaccionan presionando por un aumento de los salarios.

— Reduce el poder adquisitivo de los ciudadanos.

— Produce incertidumbre sobre todas las variables económicas medidas en términos reales como, por ejemplo, la evolución futura de los precios y ojo los tipos de interés.

En conclusión, los efectos de la inflación: altera la estructura de los precios, se pierde competitividad, desestabiliza las políticas macroeconómicas, reduce poder adquisitivo y produce incertidumbre.


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