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Desde la espadaña

La invasión del patinete

Los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) llegan a la ciudad para ampliar el concepto de movilidad pero no sin polémica por su falta de concreción normativa

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24 sep 2019 / 08:28 h - Actualizado: 24 sep 2019 / 08:31 h.
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Es el mes de septiembre y es en Sevilla. Lo que el verano disgregó, ahora vuelve a la amalgama de todos los años pero, de nuevo, con novedades. Atentos este nuevo curso porque habrá que acostumbrarse a ver por las calles los denominados VMP. Este curso sevillano tendremos más Vehículos de Movilidad Personal (VMP) porque a los ya existentes particulares también hay que sumarles los de alquiler y porque en Sevilla siempre nos hemos querido guiar por nuestra estética de caer bien a todo el mundo; hasta en las novedades de la movilidad. Sin embargo, a la aparición de estos VMP, con escasa concreción normativa hasta ahora, se sumarán los vehículos de motor, ciclistas y peatones que cada vez ven más mermadas sus aceras. Los VMP son todo menos personales porque si usted se sienta a ver pasar estos vehículos verá toda una gama que bien lo quisiera cualquier marca de coches. Existen VMP biplazas, con asientos duros o acolchados, con amortiguación de diseño, ruedas para ciudad o campo, diseños exclusivos y tuneados. En definitiva, que tenemos que hacer más de un regate para no ser atropellados. Por eso, como siga este disloque, lo no ciclistas y los no patinadores tendremos que resguardarnos en el patio de los Naranjos de la Catedral sevillana que es uno de los pocos espacios donde la paz está asegurada.

La Fiscalía General del Estado en 2018 ya avisó de la situación de “alegalidad” de estos aparatos que en el pasado año estuvieron involucrados en 273 accidentes y que muchos de ellos tienen una masa superior a los 50Kg y velocidades superiores a los 70Km/h. Es decir, nos está avisando de que existen empresas que realmente están vendiendo verdaderos ciclomotores encubiertos sin la documentación técnica ni obligaciones de seguros por parte del comprador. Y es cierto que cuando paseamos por esta ciudad nos damos cuenta de que existe una falta de regulación clara porque ya no sólo que circulen fuera de los carriles bici sino que su velocidad algunas veces temeraria se acerca más a la idea del velomotor que a un patinete particular. Si, además, a esta moda de movilidad particular le sumamos las de alquiler, la regulación y la imposición de normas que velen por la seguridad de todos es una prioridad absoluta. No es difícil entender que Sevilla es una ciudad de construcciones apretadas y las zonas libres para la movilidad personal escasean y son todo un lujo. Ya avisé hace unos meses qué si la regulación normativa de estos vehículos versus educación no se lleva a cabo, este otoño veremos algún incidente en calles de excesiva acumulación de personas como San Jacinto o Asunción. Y, por extensión, ¿tendremos que pintar un nuevo símbolo de patinete en las señales de obligación o prohibición?

El pleno del Ayuntamiento de Sevilla del pasado jueves 19, aprobó la propuesta del PSOE con el único apoyo de Adelante Sevilla de una normativa local para estos VMP. A la vista del texto aprobado se necesita concretar las medidas pues catalogar al VMP con sillín en la misma horizontal de derechos y deberes que los ciclomotores aplicando la normativa que designe la DGT es para pulirlo porque ésta ya ha dicho que deja en manos de las autoridades locales la normativa sobre estos vehículos garantizando siempre la seguridad de los usuarios de la vía. ¿Circularán estos vehículos VMP con sillín por el carril bus permitido para las motocicletas, llevar estos usuarios casco homologado, contratar un seguro de responsabilidad y pasar la ITV? Me temo que esta abundancia desordenada que existe en temas de movilidad, ahora se incrementará.

La prohibición de circular por las aceras bajo multa de 100 euros quiero verlo porque entre esto y que los VMP con sillín no pueden circular por los carriles bici les aseguro que buen capital se obtendría para las arcas municipales con las preceptivas denuncias. Me da la impresión qué la aparición en tromba de estos vehículos VMP ha obligado al consistorio a sacar sí o sí una normativa que espero no sea una huida hacia adelante para quitarse el problema del medio. Estos VMP pueden alcanzar velocidades que superan los 30Km/h y para poder verificar el tema de la velocidad, lo primero que necesitan estos VMP es tener un velocímetro que no tienen.

Sevilla debe entrar en el mundo de la movilidad en todos sus términos, pero los usuarios de estos VMP necesitan saber sus derechos y obligaciones para circular porque en caso contrario, la convivencia con el peatón y demás usuarios de la calle será insufrible y prohibir aparcar estos vehículos en aceras o en zonas peatonales será todo un ejercicio de búsqueda por parte de estos usuarios para estacionar legalmente.

Si hasta existen muchas quejas sobre las velocidades excesivas de algunos ciclistas en los carriles bici, la suma de estos VMP sin velocímetros puede hacer que tengamos que leer alguna que otra noticia sobre accidentes ocurridos. -¿Cuál es la primera medida para un usuario de VMP según lo aprobado?-

Llevar la documentación técnica encima (o una pegatina en su defecto), controlar la velocidad (máximo de 25km/h los patinetes sin sillín), tener la edad permitida (15 años como mínimo), saber si puede circular por tal o cual vía (permitido en carril bici solo VMP sin sillín y en zonas de 20 o 30, prohibido en aceras y con las mismas restricciones que las bicicletas), no estacionar en aceras y zonas peatonales, etcétera se me antoja mucho para esta ciudad. Demasiados adolescentes toman los carriles bici de esta ciudad como un verdadero juego de scalextri y en su afán de protagonismo hormonal, su paso preferido es por lugares de especial concurrencia. Por eso, es este confusionismo de la nueva movilidad que vamos cayendo tendremos la duda de si los sevillanos no acabamos de entender el progreso, pero, asimismo, si no hemos sabido coger el rábano por las hojas.


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