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Les femmes del cine europeo

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Pepa Violeta Pepavioleta
18 nov 2019 / 08:53 h - Actualizado: 18 nov 2019 / 08:56 h.
"Televisión","Dependencia","Religión","Teléfonos móviles","Universidad Pablo de Olavide","Festival de Cine Europeo de Sevilla","Feminismo","Machismo","Teatro Lope de Vega"
  • Les femmes del cine europeo

“Señoras y señores, desconecten sus teléfonos móviles la gala inaugural del Festival de Cine Europeo de Sevilla está a punto de comenzar”. Se apagan las luces del Teatro Lope de Vega y en el escenario dos mujeres que reconocí al instante. Dos camaradas, dos titiriteras feministas, que me sacaron una sonrisa cómplice. Isa Calderón y Lucía Litmajer dando paso a nueve días de trasiego cultural, presentando la edición número dieciséis de un festival cargado de momentos irrepetibles. Con ellas, se abría un círculo perfecto de sororidad, donde las mujeres hemos estado muy presentes a lo largo de este encuentro con el cine europeo.

La clausura tuvo aire francés, con el premio Ciudad de Sevilla, que se entregó a la actriz y cantante Jeanne Balibar. Una de las musas más emblemáticas del cine francés y europeo de su generación, comprometida con la creación y con la sociedad de su tiempo. Y entre mis titiriteras feministas y mi admirada Balibar, han ido pasando por la red carpet todo un batallón de femmes, a cuáles más poderosas. Calidad interpretativa, pasión, pero sobre todo, nos hemos empapado de cine hecho desde el respeto a la diversidad y la responsabilidad de quiénes saben de la importancia de seguir apostando por personajes en la ficción, que representen a mujeres reales. Usar la gran pantalla como vehículo para dar visibilidad a la opresión que sufrimos, en cualquier rincón del mundo. En forma de discriminación salarial, de fundamentalismos religiosos, persecuciones continuadas y violencias más o menos sutiles, repetidas y reproducidas para sembrar miedo y culpa. Miedo a la libertad, culpa si decidimos hacerla nuestra.

Pero las mujeres que han pasado por este festival de cine, nos han demostrado qué es posible sacudirse la culpa y esconder el miedo debajo de la alfombra para crear cine y televisión, desde una perspectiva feminista.

Alba Lucío, responsable del equipo de guionista de la segunda temporada de la serie de TVE, La Otra Mirada, ha sido una de las profesionales de la industria que ha aterrizado en Sevilla con motivo del festival, para demostrarnos que crear personajes de ficción que ayuden al empoderamiento femenino es factible. A pesar de ser este, un sector profundamente masculinizado. Ejemplo de valentía y trabajo duro que la han llevado a guionizar una serie de TV, con una plantilla femenina casi en su totalidad. Un proyecto que ha contado con el reconocimiento de crítica y público como una de las series feministas europeas mejor documentadas. Gracias al ciclo formativo especializado en género, que ha organizado para esta edición, la Asociación Andaluza de Mujeres de los Medios Audiovisuales (AAMMA), hemos podido conocer más, sobre la construcción de personajes femeninos en la ficción más allá de prejuicios y clichés sexistas. Como dice Alba Lucío, el público ya está cansado de personajes planos y poco creíbles. Las mujeres somos complejas, de naturaleza evolutiva, reflexivas, contradictorias... y la pequeña pantalla no puede hacer oídos sordos a lo que la sociedad reclama. Hay que invertir en profesionales que quiera hacer otro tipo de trabajos, más adaptados a la necesidad de un publico exigente y comprometido con las desigualdades sociales.

Precisamente AAMMA entregaba en esta edición del Festival de Cine Europeo, su galardón Women in Focus, en sección oficial, a la mejor película con perspectiva de género. No hubo dudas para el jurado, este premio llevaba su nombre: Dios Existe, su nombre es Petrunya. Un proyectazo audiovisual que pone de manifiesto la violencia que sufren las mujeres que deciden desafiar lo establecido, romper con las desigualdades. El film se centra en el poder de influencia de la religión, usada también como estrategia dogmática con la que mantener a través del miedo, las relaciones de poder y supremacía masculina. La directora macedonia Teona Mitevska, retrata magníficamente aspectos claves para el feminismo como la sororidad, la disculpa a las madres castradoras aliadas del machismo, la renuncia de los hombres que deciden abandonar sus privilegios para implicarse en una lucha por la igualdad real, el acoso laboral, la dependencia emocional, la feminización de la pobreza... y así una lista interminable de ítem con los que viene trabajando el movimiento feminista en los últimos años sin descanso.

En el palmarés de esta edición, también encontramos a la actriz protagonista de este film, Zorica Nusheva (Petrunya), compartiendo galardón a la mejor actriz protagonista, con la imparable Marta Nieto, admirable por la interpretación brutal que hace en la película “Madre” de Sorogoyen.

Y como dice Petrunya en una escena de la película, ¿qué ocurre cuando las ovejas se visten de lobos y acaban convirtiéndose en lobos?.

Pues la respuesta la podríamos tener más o menos clara. Que la rabia acumulada de siglos de barbarie acaban eclosionando en forma de hermanamiento. Como buenas lobas nos vamos en manada a aullar. Gritándole al mundo que no estamos solas, que somos muchas mirando a la luna.

Y con la cineasta francesa Alexe Poukine también nos fuimos esta semana a aullarle a la luna. La Universidad Pablo de Olavide, acogió un encuentro con la directora para reflexionar sobre su último documental “That with does not kill” , traducido como “yo si te creo, cómo se cuenta una violación". Un material de obligado visionado para entender la complejidad del consentimiento, el proceso de disociación que sufren las víctimas de violaciones sexuales, del binomio voluntad/deseo y decenas de conceptos que trata Poukine con absoluto rigor. Narrado todo en primera persona, con el testimonio de mujeres víctimas que desnudan su alma y encaran sus propios miedos, para hacer llegar al público todo lo que el patriarcado se empeña en maquillar a base de eufemismo mediocre.

Este año el festival ha superado con creces todas las expectativas, por primera vez el compromiso social se ha visto reflejado en la selección de títulos y algunos guiños feministas, que pone encima de la mesa las preocupaciones reales de la sociedad actual. El mejor cine realizado en Europa en el último año, todo condensado en una semana en la que se han presentando más de 230 títulos e infinidad de actividades paralelas. Unos días en los que las mujeres hemos contado cosas importantes y necesarias para un público exigente y comprometido. Un público al que sólo podemos ofrecerle ya cultura en mayúsculas. El feminismo se extiende y las lobas ya no quieren vestirse de ovejas.


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