martes, 29 septiembre 2020
04:44
, última actualización
La vida del revés

Matar al que tosa

El miedo está provocando actitudes completamente descontroladas. Todos nos hemos convertido en un peligro, como si antes no nos hubiéramos contagiado de todas las enfermedades conocidas, unos a otros

Image
30 ago 2020 / 12:54 h - Actualizado: 30 ago 2020 / 13:09 h.
"Opinión","La vida del revés","Coronavirus"
  • Matar al que tosa

Además de bloquear, el miedo puede modificar los hábitos de muchos y en muy poco tiempo. Se podría decir que el miedo nos convierte en máquinas infalibles contra todo aquello que pudiera ser una amenaza. Y, dicho así, no parece que eso sea mejor o peor que otra cosa aunque el problema es que convertimos en una amenaza lo primero que se nos pasa por la cabeza.

Imagine que está usted tomando una cerveza con su pareja en una cafetería cualquiera. En una mesa alejada alguien tose (usted no sabe que el sujeto que tose es alérgico y que desde que llegó el SARS-CoV-2 a nuestras vidas tose de mentira, como para que parezca que no lo hace y eso provoca que lo haga más veces aunque con menos fuerzas). Usted y varios clientes de la cafetería le escuchan toser. Se miran unos a otros frunciendo el ceño, y tratando de expresar con la mirada lo que creen que debe hacerse de inmediato. Sí, echar al pobre alérgico de inmediato. Ya está. El que tose es un peligro que hay que erradicar de la faz de la tierra. Da igual lo que tenga esa persona; no hace falta preguntar; hay que terminar con el peligro.

Si alguien piensa que esto es una exageración puede echar un vistazo a la hemeroteca. No son pocas las agresiones que se han producido en los transportes públicos durante los últimos años. Los agredidos parecían estar enfermos, alguien les invitaba a salir del vagón, por las buenas o por las malas.

Ya no nos miramos como antes. No nos abrazamos y no creemos tener ninguna necesidad. Ya veremos si las costumbres de antes vuelven a ser las mismas en el futuro. Nos queremos aunque a distancia, ay, el roce hace el cariño.

Si la cosa va de dejar a un ciego cruzar la calle sin ayuda (no vaya a ser que nos contagie); si la cosa va de no hablar con la vecina del quinto que está deseando que alguien se dirija a ella desde dos días atrás y que está más sola que la una; si la cosa va de dar un paseo pensando que un peligro extraordinario acecha en cada esquina, me parece que es para pensarlo y elegir otra opción.

La Covid-19 mata. Eso es una evidencia. Pero está generando un miedo atroz que nos está destrozando. Y eso no puede ser.


Consultorio financiero en El Correo de Andalucía Marcaje al Empresario en El Correo de Andalucía Edictos en El Correo de Andalucía
Todos los vídeos de Semana Santa 2016