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MENA’s en Andalucía y Vox o ‘el misterio de los 2,5 millones de euros’

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21 may 2021 / 10:35 h - Actualizado: 21 may 2021 / 15:16 h.
"Opinión","Inmigración"
  • Agentes de la Policía Nacional acompañan a menores marroquíes a las naves acondicionadas anexas a la frontera del Tarajal. / Antonio Sempere / Europa Press
    Agentes de la Policía Nacional acompañan a menores marroquíes a las naves acondicionadas anexas a la frontera del Tarajal. / Antonio Sempere / Europa Press

Ya me han dispensado la primera dosis de la vacuna contra la Covid-19. Algunos estarán pensando que, entonces, escucho voces dentro de mi cabeza y que una de ellas es la de Bill Gates preguntando por mis datos y por cómo me encuentro teniendo un microchip alojado en alguno de mis tejidos. Y no, ni voces, ni microchip, ni gaitas. Lo que sí presto es mucha atención a lo que está pasando y al eterno bochorno político al que nos someten un grupo de personas que han hecho de su particular forma de destrozar todo lo que tocan en su modo de vida.

Tras una crisis sin precedentes en la Ciudad Autónoma de Ceuta; es decir, en España (no entiendo que al referirnos a Ceuta y Melilla lo hagamos como si fueran unos territorios extraños y alejados de la soberanía nacional); los políticos de Vox en Andalucía anuncian que retirarán su apoyo al PP para que pueda gobernar en Andalucía si se acoge al grupo de menores que está en Ceuta hacinado junto a otros y que les toca recibir (esto no es nada nuevo porque los menores que llegan sin compañía a España son acogidos por las distintas Comunidades Autónomas de forma pactada y proporcional).

Seguramente, muchos de esos críos que llegaron a Ceuta engañados (todo indica que les avisaron, a través de un mensaje en su móvil, de que Cristiano Rodaldo jugaría un partido en esa Ciudad Autónoma) regresarán a Marruecos junto a sus padres. No hay que olvidar que los padres y madres marroquíes cuidan de sus hijos, los quieren y tratan de hacer las cosas de la mejor forma posible para que los niños y niñas salgan adelante. Son padres y madres como usted o como yo. Muchos regresarán reclamados por sus familias y otros (los menos) se quedarán porque los padres creen que es mejor intentar esta odisea que pasar hambre y miseria en una de las zonas más deprimidas de Marruecos. Y estos que se quedan serán acogidos por el Estado español. ¿Por qué? Porque son niños.

¿Hay niños y niñas malas entre los MENA’s? Claro que sí. Los hay que son un tesorito. Igual que entre los españoles. Y hay que ser muy mezquino para utilizar el futuro de un niño como moneda de cambio.

No sé si es casual que haya comenzado el juicio contra el que fue líder de Vox en Andalucía, entre 2019 y 2020, Francisco Serrano; un juicio que se produce ya que recibió un dinero público como subvención (2,5 millones) para una actividad que presuntamente no realizó nunca jamás. No ha devuelto ni un céntimo de ese dinero. Este sujeto es el mismo que afirmó que la relación más segura con una mujer se realiza a través de la prostitución (algo muy parecido a esto, no es textual) y, así, justificó de alguna manera la sentencia en el caso de ‘la manada’. Su carrera como juez estuvo salpicada de sentencias muy dudosa, pero eso es harina de otro costal.

El caso es que Vox viene ahora a poner un punto ético en lo alto de la crisis cuando en esa formación lo que falta es precisamente eso al tratar asuntos como la inmigración irregular y el trato que se debe dispensar a los niños que llegan solos hasta España.

Todos los políticos deberían reflexionar sobre la razón por la que la ciudadanía se ha despegado tanto de ellos. Este juego político que busca el beneficio propio de los partidos y nunca el bien común produce enorme fatiga.

Si no quieren apoyar al PP que no lo hagan. Pero que dejen el espectáculo para mejor ocasión. O que dejen votar a los andaluces para que sepamos qué se quiere y que no. Qué fatiga, de verdad.


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