martes, 20 abril 2021
04:00
, última actualización
Los medios y los días

No es eso, Rufián, ojalá lo fuera

Image
11 abr 2020 / 05:00 h - Actualizado: 11 abr 2020 / 05:00 h.
"PP","PSOE","Universidad","Estado del Bienestar","Solidaridad","ETA","Los medios y los días","Coronavirus","Gabriel Rufián"
  • El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián. EFE/Mariscal POOL
    El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián. EFE/Mariscal POOL

Dijo Gabriel Rufián (ERC) en el último pleno de Las Cortes -venido a menos por la pandemia- que los cambios en España hacia la democracia en los años 70 hasta desembocar en los Pactos de La Moncloa de 1977 no se debían a la actuación de minorías de políticos y otros prohombres sino a las movilizaciones de la gente en la calle. Ay, Rufián, hijito mío y de tu independencia, eso creía yo que estuve en esas movilizaciones y me llevé más de un acojono con las bolas de goma de los grises y sus invasiones puntuales de la universidad, entre otras aventuras propias de la clandestinidad. Piquitos de oro como el tuyo he conocido a raudales, ahora tengo el tuyo, el de Pablo Iglesias, el de Errejón, el de Irene Montero....

Ojalá tuvieras razón. Con el paso de los años he comprendido que aquello hubo que hacerlo y se hizo, pero nosotros fuimos, en esencia, tontos útiles de un proyecto que conocerás mejor que yo porque se nota que has estudiado tu pasado más inmediato. Pero yo lo viví intensamente y me parece que lo volvería a protagonizar a pesar de que hayan aparecido personas como tú que nada tienen que ver con aquellos políticos catalanes de los años 70 aunque la realidad es que tú no tienes culpa de nada porque el monstruo en que os habéis convertido lo han alimentado entre el PP y el PSOE.

Mucha gente nos la jugamos en los 70 y antes, y en esa transición “modélica” donde, como ya sabrás, murieron muchos inocentes, entre 600 y 700, estudiantes bastantes de ellos. Era un plan preparado desde muy arriba, lo sabes, lo que pasa es que queda más político hablar del pueblo porque da más votos y porque para conseguir votos –como el que vende algo- hay que hacerle la pelota al posible cliente que con sus votos te permitirá a ti y a los tuyos tener poder y dinero, el dinero y el poder que te da una ley electoral que te permite decidir los destinos de toda una nación de la que te quieres ir. Haces bien en aprovechar esos recovecos colando por ellos tus intereses, te los han abierto los patriotas de los dos grandes partidos designados desde arriba para llevar esto de la democracia. Pero por ahora han acabado fracasando porque te han engendrado a ti y a otros peores que tú.

Todo se desarrolló en los 70 de forma vertiginosa. El neoliberalismo estaba al acecho desde los años 30, no lograba imponerse a sus colegas keynesianos porque al sistema le interesaba más un régimen con intervención estatal –el estado del bienestar- para frenar al comunismo. Pero ahí que estaban, esperando, porque, como dice esa máxima, hay dos guerreros infalibles: la paciencia y el tiempo. En los 80 empezaron a ver la luz al final del túnel: Reagan, Thatcher, Juan Pablo II, el sindicato Solidaridad en Polonia, la perestroika, Gorbachov, abajo el muro y poco después adiós a la URSS. Era el momento. Y hasta hoy.

Pero antes, en los 70, uy, Carrero es asesinado por ETA en las narices de la embajada de EEUU (1973). En 1974, fuera Caetano de Portugal: Revolución de Los Claveles que casi se les va de las manos. Quedábamos nosotros, ya sin Carrero. Se muere Franco (finales del 75), Pactos de la Moncloa (77), el franquismo se hace el haraquiri, ley de amnistía para todos, punto final, Pactos de la Moncloa, Carrillo se carga al PCE y el PSOE –que se hace el rebelde- toma el papel que le habían asignado desde EEUU y Alemania, para eso lo toleraban mientras perseguían a lo bestia a los militantes del PCE. Y, nosotros, la minoría de progres, en la calle, la inmensa mayoría, en sus casas. Sí, hicimos lo que teníamos que hacer, pero al mismo tiempo éramos los tontos útiles y tú eres un ingenuo total si sigues fiel en exclusiva al cuento de la gente y las calles. Aunque no lo creo, eres demasiado listo, sabes que ya empezaba en serio la globalización, España hubiera sido demócrata con nosotros o sin nosotros en la calle, pero quedaba un marketing más estético con los tontos útiles protestando y muriendo y la gente –el pueblo- temblando de miedo en sus casas. Protagonizamos la Historia, sí, pero no es tan simple como dices, Rufián. Ojalá.


Edictos en El Correo de Andalucía