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Pasa la vida

Olvido a millones de catalanes amparados por el Tribunal Supremo

Juan Luis Pavón juanluispavon1 /
10 oct 2019 / 09:13 h - Actualizado: 10 oct 2019 / 09:16 h.
  • Olvido a millones de catalanes amparados por el Tribunal Supremo

Quienes aguardan con más ilusión que el Tribunal Supremo anuncie su sentencia sobre el golpe de Estado de 2017 son los millones de catalanes crecientemente amedrentados e invisibilizados desde que Jordi Pujol promulgó la sistematización del sectarismo nacionalista. Quienes llevan décadas sufriendo la falta de amparo de las instituciones democráticas ante el arrinconamiento y desprecio de su identidad catalana naturalmente española son los millones de catalanes cuya existencia y personalidad más ocultan los que se ufanan de hablar en nombre de un sacrosanto pueblo catalán, pero en realidad son una facción minoritaria. El juicio e inminente sentencia del Tribunal Supremo es la restauración del Estado de Derecho anhelada por millones de catalanes cuyo horizonte de vida está perjudicado a causa del uso ilegal que se hace del poder autonómico constitucional para imponer un régimen en contra de ellos, las principales víctimas del 'procés'.

Por desgracia, dos años después de la intentona secesionista, la cobertura informativa que a diario se realiza en casi todos los medios de comunicación españoles sobre la actualidad política y social en Cataluña continúa cayendo en la trampa del maniqueísmo excluyente. Por inercia, se articula como un toma y daca entre los dichos y hechos 'desde Madrid' (gobernantes desde Madrid, tribunales desde Madrid, tertulianos desde Madrid,...) y lo que 'desde Barcelona' dicen y hacen quienes alientan el conflicto y la imposición identitaria, con una pose victimista cuando en realidad son los sátrapas del erario público, los totalitarios que presionan para normalizar el acoso a catedráticos catalanes, médicos catalanes, periodistas catalanes, comerciantes catalanes, policías catalanes, etcétera. Día tras día, la única realidad que trasciende sobre lo que se vive y piensa en Cataluña es la vinculada al enfado que puedan sentir quienes empatizan con los procesados por el Tribunal Supremo, y no se contrapesa con otra realidad de mayor envergadura: el deseo de millones de catalanes a que nadie actúe fuera de la ley ni utilice las instituciones de todos para convertirlas en ariete de unos catalanes contra otros.

Si televisiones, radios, periódicos y agencias no despabilan de inmediato, incorporando a sus coberturas informativas a los catalanes sometidos a diario a la presión nacionalista, desde que se anuncie la sentencia del Supremo esos millones de catalanes seguirán siendo invisibles a ojos del mundo entero, porque muchos medios de comunicación extranjeros percibirán erróneamente el arquetipo de que hay un Estado central que condena y un 'pueblo oprimido' que se manifiesta pidiendo libertad.


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