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La Tostá

Otra vez la angustia

Manuel Bohórquez @BohorquezCas /
11 oct 2019 / 08:33 h - Actualizado: 12 oct 2019 / 11:39 h.
  • El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. EFE//Juan Carlos Hidalgo
    El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. EFE//Juan Carlos Hidalgo

Estoy muy cabreado con los que mueven la economía del mundo, porque ya sufrí una crisis muy gorda que hizo que le perdiera 60.000 euros a la casa que me compré en 2005. Eso es mucho dinero para un trabajador y lo puede dejar pegado a la pared el resto de su vida. Maldeciré mientras viva a Zapatero por negar la crisis y a los bancos porque, sabiendo lo que se venía encima, me dieron hasta lo que no les pedí para cogerme y luego quitarme la casa, lo que no sucedió porque si hay algo que sé hacer bien es trabajar, y aguanté el tirón.

Casi quince años después, otra vez una crisis, una desaceleración de la economía que nos llevará a la inevitable recesión mundial, lo que nos traerá de nuevo recortes y miedo a perder un techo bajo el que dormir y trabajar. Y Pedro Sánchez, que es peor que Zapatero –era difícil superarlo–, negando la crisis porque sabe que le va a restar los votos que necesita para seguir chuleando con el Falcon y viviendo como un rey en la Moncloa, a donde llegó sin haber ganado unas elecciones con autoridad y echando de mala manera al anterior presidente. No solo está negando la crisis, sino dando dinero a diestro y siniestro, sabiendo lo que viene. Porque lo sabe, claro, como lo sabían Zapatero y sus asesores.

Sánchez sabe ya que nos vamos a tener que volver a apretar el cinturón y que ahora le va a tocar a él llevar a cabo una política de recortes, si la derecha no lo evita. Sí, recortes sociales, desahucios, el paro otra vez por las nubes, y la angustia. Si al menos los bancos devolvieran los más de sesenta mil millones de euros que les prestamos en la anterior crisis, podríamos afrontar mejor esta nueva embestida del capitalismo salvaje. Pero no van a devolverlos, porque aquí los únicos préstamos que hay que devolver son los de los trabajadores, quienes si no lo hacen les quitan la casa, el coche o a la nevera. Sí, con la derecha mandando y también con la izquierda.

Los sablazos de la derecha, sus compromisos incumplidos y sus machetazos sociales a los más débiles me importan mucho menos que los de la izquierda, porque jamás voté a la derecha. Son las izquierdas, las descafeinadas, como el Partido Socialista, y la otra, Izquierda Unida, las que me han defraudado porque hoy un trabajador no vale nada, los pensionistas menos pudientes viven angustiados, los pobres son cada vez más pobres y los líderes y responsables de la estafa viven como Dios: Felipe González, Zapatero, Alfonso Guerra, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Alberto Garzón...

Hay algo mucho peor que perder la casa o el coche: perder la fe en aquellos en los que alguna vez confiaste.


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