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Pagar en los museos

Álvaro Romero @aromerobernal1 /
08 oct 2019 / 15:32 h - Actualizado: 08 oct 2019 / 16:25 h.
  • Pagar en los museos

Anda el personal revuelto, sin llegar a revolucionarse -porque las revoluciones no las han provocado nunca los asuntos culturales, sino las cosas de comer y los fanatismos-, con la intención del nuevo gobierno andaluz de cobrar por entrar en los museos que dependan de la Junta. Las redes están llenas de insultos, de rabiosas interjecciones, de sorprendidos gritones que no dan crédito a que haya que pagar tres euros por entrar en un museo andaluz.

Tres euros, lo que vale un desayuno, o una cerveza y media tapa en un bar de barrio. Pero pagar es poco popular, a pesar de que sea el partido que se llama así el que lo propone. Es mucho más popular darlo todo de balde, gratis, por la cara, o porque los andaluces tenemos derecho a la cultura caída del cielo. Cosas así.

El caso es que hay quien dice que poca gente va a los museos, pero menos va a ir ahora. Y sería fácil suscribir esa opinión tan generalizada. Sin embargo, yo no lo voy a hacer, porque no me la creo. No creo que la gente vaya a ir menos de lo que ya va a los museos porque cobren tres euros a partir de ahora. No lo creo.

Muchísimos andaluces están dispuestos a sacarse el carné de su equipo favorito por un pastizal, a pagar cincuenta o cien euros por ver un partido de hora y media, a que le cobren cien o doscientos euros en el restaurante de moda, a pagar por el tabaco diario, a pagar solo por entrar en una discoteca, por ir al cine, etc. Pero eso de pagar por entrar en el Bellas Artes de Sevilla, en el Arqueológico o en el Museo de Artes y Costumbres Populares ya no cuela. Como si ponerle precio a la cultura no fuera sino valorarla, porque, como todo el mundo sabe, lo que no cuesta nada, no vale nada, y lo que empieza a costar algo empieza mirarse con otros ojos. Que se lo digan a los miles de andaluces que cada año visitan museos en cualquier país del mundo previo pago de su entrada, sin rechistar.

Si esa módica cantidad que se pretende cobrar por entrar en los museos no se la llevan los corruptos de tantas veces, sino que revierte en el propio cuidado, fomento y extensión de la cultura y los museos, bienvenida sea. Yo pagaré con mucho gusto. Y no me creeré que a partir de ahora no vaya al museo gente que siempre quiso ir pero nunca fue. A otro con el cuento.


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