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Los medios y los días

¿Para cuándo los proyectos? uuuuuU

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10 sep 2020 / 04:00 h - Actualizado: 10 sep 2020 / 04:00 h.
"Los medios y los días"
  • ¿Para cuándo los proyectos? uuuuuU

Entre 1972 y 1976 existió la revista de humor Hermano Lobo que fue muy querida por los progres de entonces, entre los que me encontraba. La impulsaban nombres para quitarse el sombrero: José Ángel Ezcurra (fundador), Chumy Chúmez, Gila, Forges, Ramón, Ops (que ahora lo conocemos como El Roto), Cesc, Perich, Summers, Manuel Vázquez Montalbán, Francisco Umbral... Sufrió censuras y secuestros y tenía una sección llamada “7 preguntas al lobo”, en la que el logotipo de la revista -un lobo, lógicamente- era interrogado con siete cuestiones a las cuales el lobo siempre respondía: “Uuuuuuuuuuuuu” menos a una cuya respuesta era: “El año que viene, si Dios quiere”. Gran parte de aquella genial revista está digitalizada, el lector puede encontrarla en la red en esta dirección: http://www.hermanolobodigital.com/bcrono.php?Year=1972&inicio=0

Me he acordado del uuuuuuuuU del lobo cuando pienso en el alcalde de Proyectópolis, Juan Espadas, que no ha tenido uno sino dos mandatos para hacer algo que valga la pena en la ciudad más importante del extremo sur de Europa, que no merece los alcaldes que lleva soportando desde el final del mandato del duunvirato Monteseirín-Torrijos. Llevamos unos doce años casi tirados a la basura, claro que estamos soportando crisis pero es que los proyectos que realmente podrían convertir a Sevilla en la ciudad que merece ser son muy anteriores a las dos crisis, la de 2008 y la de la pandemia de 2020, lo cual me lleva a la conclusión de que Sevilla no cuenta ni con una estructura de poder empresarial fuerte ni con una clase política que -ambos estamentos unidos- sean realmente competentes para: 1. Elevar a esta ciudad al rango que le corresponde. 2. Ser un lobby de poder que se dé a respetar en Madrid y en el resto del mundo.

He ahí un mal endémico de Sevilla que me recuerda lo que decía aquel cartel que apareció en la transición política: “Si el andaluz pobre piensa en Cataluña y el andaluz rico piensa en Madrid, ¿quién piensa en Andalucía?” ¿Quién piensa de verdad en Sevilla? Me fastidia tener que acordarme tanto del pasado, no quisiera hacerlo porque no se trata de que yo me vuelva viejo sino que es Sevilla la que sigue en un sueño sustancialmente eterno. ¿Cómo es posible que desde 1992 aquí no se haya hecho prácticamente nada a nivel macro, salvo el avance relevante del puerto, aunque insuficiente porque falta el calado del río y la reestructuración de las zonas arroceras? ¿Cómo es posible que se inaugure en 2009 un metro que no ha avanzado nada desde entonces?

La multinacional más relevante, Abengoa, nada desesperadamente para no hundirse, su fundador, Javier Benjumea Puigcerver, no sé lo que pensaría de todo esto pero desde luego era una excepción a la regla porque unió a su condición de noble la de gran empresario. A veces pienso que Sevilla es una excepción a la dinámica materialista de la historia de Marx: en lugar de ser los empresarios quienes tiran de los políticos son los políticos los que -en la era autonómica PSOE (1982-2018), la actual aún carece de perspectiva histórica- han formado una falsa nomenclatura de poder basada en el clientelismo y las subvenciones, que no en un verdadero impulso de la iniciativa privada. Uno de los efectos de esa situación son los barrios sevillanos más pobres de España.

Al lobo de Hermano Lobo le preguntaban, por ejemplo: “¿Cuántos años tendrán que pasar para que se hagan las cosas que debieron haberse hecho hace cien años?”. Y el lobo respondía: “uuuuuuuU”. Apliquemos la respuesta a los túneles de la SE-40 (entre 12 y 18 meses para seguir pensando en el proyecto, dicen ahora), a las Atarazanas, a la Fábrica de Artillería, a la miseria de los barrios pobres, a un dragado profundo del río, al impulso de la Feria de Abril como lugar para traer a grandes figuras internacionales del espectáculo en general con el fin de que Sevilla se refuerce como destino turístico; al museo sacro de la Semana Santa, a una gran oficina de captación de proyectos de I+D para los parques tecnológicos.

El informe del Colegios Oficial de Arquitectos sobre la regulación del entorno de la Estación de Santa Justa (a ver para cuándo otro nombre), cuestiona hasta la llegada del tranvía, pero lo que veo más grave es que da a entender que en el ayuntamiento cada uno va a su bola: los que intentan regular los terrenos de Santa Justa y los que llevan la cosa del tranvía. uuuuuuuuuuuuuuuU.

Estoy seguro de que uno de los problemas de Sevilla es el relevo generacional de los empresarios. Veo que acaba de ser elegido un nuevo director en la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES), David Alva Rodríguez. Tiene una buena edad (nació en 1972), experiencia empresarial de más de 25 años. Hay muchos jóvenes empresarios en Sevilla ejerciendo, como reinos de taifas, actividades con proyección internacional, es necesario y preferente reunirlos, unirlos y ofrecerles reconocimiento, cariño y abrigo oficial. Son el futuro, ellos mismos deben concienciarse de que lo son, constituirse en grupo de presión y darse a respetar para que Sevilla sea respetada. Y todo esto no “para mañana si Dios quiere” sino para ayer.


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