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Los medios y los días

Ponga una AstraZeneca en su brazo

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09 abr 2021 / 04:56 h - Actualizado: 08 abr 2021 / 18:59 h.
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  • Ponga una AstraZeneca en su brazo

Lo comprendo, AstraZeneca no es como El Corte Inglés donde si no queda uno satisfecho con la compra te devuelven el dinero, me imagino que, en AstraZeneca, vacuna comprada, vacuna pinchada, toma el dinero y corre, de manera que no se hable más, aquí tiene usted mi hercúlea extremidad superior, elija el lugar y estoquee, ¡viva la UE!, ¡viva España! ¡Oh, Astra!, ¡oh Zeneca! ¡Los -y sobre todo las- que pueden morir, os saludan!

Además, están todos los medios, a derecha y a izquierda, y todos los políticos diciendo que venga, que más se perdió en Cuba. En 13 TV el exdirector de Abc, Bieito Rubio, llega a la tertulia y dice pues aquí vengo, de vacunarme con AstraZeneca, y ná de ná, qué amabilidad, qué arte con la aguja. En la Cope, Carlos Herrera empieza a darnos porcentajes de los que se mueren, de los que quedan afectados por trombos en comparación con los que se curan y no les pasa nada y, claro, es como la lotería de Navidad pero al revés, muchos son los llamados y pocos los elegidos y si por mala suerte te toca, al fin y al cabo, como vas a irte a una vida mejor, qué importa. ¿Qué posibilidades hay de que un Boeing de esos que se caen tanto se caiga? AstraZeneca es como las meigas que no existen, pero haberlas haylas.

En el programa progre de TVE Las cosas claras mandan a las reporteras para que entrevisten a la gente por la calle y en las colas de las vacunas y seleccionen sobre todo a quienes digan lo que quieren que digan: que lo mejor es vacunarse con AstraZeneca. Ayer salió un médico y profesor de Valladolid que dijo lo mismo que todos los mentados anteriormente: hay que estudiar los casos tras vacunarse con AstraZeneca, pero hay que vacunarse con AstraZeneca, él ya se había vacunado, con AstraZeneca, naturalmente, esto parece un anuncio publicitario: ponga una AstraZeneca en su brazo y por tanto en su vida pero como son dos pinchazos acudo a la publicidad que en el franquismo se hacía del plátano de Canarias: “Todos los días un plátano... por lo menos”. Pues de aquí a no sé cuando -bueno, hasta que se acaben- encima que son los menos formales de los fabrica-vacunas y los únicos que están jodiendo de verdad -dicho por especialistas-, todos los días se debe vacunar una persona no con uno sino con dos pinchazos para mejor salud.

Es curioso, porque esos señores y medios de derechas que defienden a la vacuna de los trombos se cachondean de la rusa Sputnik que no parece que provoque atascos en las arterias. ¿Por qué tienen tanto interés con AstraZeneca y ninguno con Sputnik? Es que les han dicho que actúen así, no miden a las vacunas por su efectividad sino por el lugar donde las fabrican, como sus señores de EEUU les han ordenado que deben proclamar que Putin es malo, todo lo que venga de Putin es malo, cómo se va a comparar la vacuna que fabrican dos democracias consolidadas como Inglaterra y Suecia con la autocracia de Rusia, por favor. España es también una democracia plena -eso dicen- pero no tiene ni una Sputnik ni una AstraZeneca que llevarse al brazo y eso no es culpa de Podemos ni de los radicales, es culpa del PP y del PSOE bueno de Felipe González que son fieles seguidores de Unamuno: que inventen ellos. Luego a criticar a los que inventan si es que no son amigos, si son amigos como los de AstraZeneca, reverencias, me descubro el brazo y hágase en mí según su palabra.

Lo que más escamado me tiene con esto de la AstraZeneca es que el poder tiene al menos dos discursos: uno que es el de puertas para adentro y otro que es el de puertas para afuera. Nosotros sólo conocemos uno, el de “pero hombre, no te va a tocar a ti, es peor el virus que la vacuna”. Sin embargo, cuando hay no pocos sectores de poder y científicos que dudan y que se limitan a decir que a la guerra hay que ir porque mueren muchos menos de los que van y al final se consigue que ganen los malos y los buenos -como pasó en la Segunda Guerra Mundial-, ¿habrá algo detrás que no sabemos y debemos saber? Bueno, venga, pelillos a la mar, aquí está mi brazo, endóseme una AstraZeneca que España no se metió en la Segunda Gran Guerra y salió perdiendo mientras que a la que lio el follón le dieron el Plan Marshall. Todo sea por la Patria.


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