Menú
La vida del revés

¿Pueden los padres rendirse?

Image
19 sep 2022 / 15:25 h - Actualizado: 19 sep 2022 / 15:32 h.
"Opinión","La vida del revés"
  • ¿Pueden los padres rendirse?

Los padres no somos héroes. Ni padres ni madres. Tampoco lo son los hijos o los amigos o los desconocidos o los militares o los sacerdotes. No existen los héroes. Tal vez, en algún momento, alguien perdió la razón e hizo algo absurdo o improbable o loco, pero héroes no hay. Lo que parezca una heroicidad es un espejismo. Seguro.

Los padres, como no somos héroes, tenemos derecho a la rendición, a claudicar o al abandono total y absoluto. Las madres, por supuesto, también. ¿Por qué debemos dejar que una situación cualquiera nos arrastre hasta territorios en los que acabarán con nosotros? ¿Desde cuándo un padre o una madre ha venido a este mundo para vivir la vida de sus hijos en lugar de la suya? ¿Es sano asumir como propias las miserias de hijos o de padres y madres ancianos? ¿Somos peores personas si nos rendimos en momentos críticos? ¿Hay derecho a que un hijo se sepulte en vida cuidando de sus padres sin tener un espacio para su vida propia? Todo esto no tiene nada de heroicidad y bastante de estupidez. Se puede cuidar de un anciano sin que la situación acabe contigo; se puede soportar a un adolescente sin salir medio loco de la experiencia. Todo tiene un límite.

Mucho antes de morir mi hermano (se suicidó) yo había dimitido como cuidador, asesor y casi psicólogo. Ni estaba preparado para ejercer ni sabía cómo hacerlo. No podía hacer nada que no fuese respetar a Antonio y asumir que tenía delante de mí un problema que me estaba hundiendo en un fango desconocido y brutal. Me encontraba agotado. Jamás he tenido la sensación de culpa porque hice lo que pude. He tenido suerte con mis hijos (son brillantes estudiantes y buenas personas) y no he dimitido aún aunque alguna vez he tenido muchas ganas de hacerlo. ¿Soy mejor persona o peor persona por todo ello? No me hace mejor ni peor hacer lo que puedo, lo que sé hacer sin causar daños mayores. Y no dudaría en rendirme si fuera necesario. Ni un instante.

La vida de cada uno la debe vivir cada uno. La rendición es un derecho de las personas y todo eso de los héroes es una invención de los que quisieran que el mundo fuera un relato maravilloso. Abandonar es dejar de querer y eso no le pasa a un padre o a una madre sin que ocurra un cataclismo previo. Los padres y las madres amamos sin condiciones. Y los amigos aman sin condiciones. Y las buenas personas aman sin condiciones. Para nuestra tranquilidad, casi todas las personas suman la paternidad o la maternidad, la amistad y la bondad.

Rendirse no es perder la batalla. Rendirse es evitar una derrota absoluta que impide a cualquiera poder seguir amando o trabajando. Rendirse es darse una nueva oportunidad antes de un hundimiento absoluto. Es un derecho y, creo, un deber. No es una vergüenza. Claro que no lo es.


Empleo en Sevilla Más seguros Edictos