jueves, 29 julio 2021
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Los medios y los días

Que vuelva la mili

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05 jul 2021 / 04:00 h - Actualizado: 05 jul 2021 / 04:00 h.
"Los medios y los días"
  • Que vuelva la mili

O algo semejante porque esto no puede seguir así. La mili no como la de antes sino como la de antes, pero sin ser la de antes, eso que lo establezcan ya los que saben del asunto. ¿Han visto la barbaridad que estoy diciendo? En plena era de las poses pacifistas, ecologistas, solidarias, en plena época de las generaciones de cristal que se rasgan las vestiduras por cualquier menudencia, empiezo a mentar la soga en casa del ahorcado con la cuerda de las pamplinas posmodernas. Ya me veo a una legión de padres y madres en los campamentos y en los cuarteles protestando y yéndose a los jueces porque a sus niños y a sus niñas los están tratando mal. ¿Mal? El humano, si no sufre, no es humano, es una piltrafa arrastrada por los vientos de la vida y de la Historia. Para darle valor a la vida hay que sufrirla en mayor o menor medida, si no, simplemente se es un pijo, una pija, un niño de papá que jamás crece por muchos años que cumpla, niños que siempre le echarán la culpa a otros de sus propias responsabilidades con la complicidad patriarcal y matriarcal.

¿Han visto ustedes una de las últimas secuencias de la deliciosa película Esencia de mujer, de Al Pacino? ¿Y la secuencia del juicio contra Jack Nicholson en Algunos hombres buenos? Es por si los mayores que me lean quieren recordar lo que es la vida de verdad y los jóvenes quieren aprenderlo. Ambas secuencias las tienen en YouTube, la gente no es tan tonta como parece y sube a la Red documentos muy útiles para saber más y mejor de qué va esto de vivir.

Ambos actores encarnan a militares de alto rango, sus modales hablando son tremendos, en esta sociedad líquida y de cristal tendrían poco que hacer porque al personal receptor le entraría un desvanecimiento, la forma no les deja ver el fondo, es como si consideraran loco a don Quijote porque se enfrenta a los molinos de viento y no vieran el profundo significado de ese y otros muchos actos de don Alonso Quijano que es, sencillamente, la búsqueda de la justicia. “¡Tú no puedes soportar la verdad!”, le escupe Nicholson en su cara al fiscal que lo acorrala, Tom Cruise, para que confiese la verdad. Al final gana el guapo Cruise y se queda con la chica (Demi Moore) y el malo Nicholson pierde, en la vida real no sucedería eso y menos en el interior del ejército, de ahí que nos guste Hollywood, porque, por regla general, ganan los buenos y los guapos. Al Pacino, un militar ciego, se enfrenta a la ortodoxia de un colegio de élite para defender a un alumno becario que, aunque de clase humilde, tiene valor y dignidad, como don Quijote, y se enfrenta solo a la dirección de ese centro matador de almas, como lo define Pacino.

La mili de ahora se llaman programas Erasmus, Séneca y no sé cuántos más. Cuando me llega un alumno que ejerce esos programas ya sé que, generalmente, estoy ante alguien que se dedica más al ocio que al estudio. Los programas son buenas ideas, sus puestas en práctica dejan mucho que desear. No hay apenas seguimiento por parte de las universidades ni disciplina, quien sea realmente inteligente puede sacar mucho partido de estas iniciativas que paga el dinero público pero no suele ser así. Por eso me atrevo a pedir una mejora radical de tales privilegios y una mili a lo siglo XXI. Las guerras no se han acabado, al revés, circulan por el mundo y por el espacio más armas que nunca, muchas de ellas nucleares. Europa en general y España en particular deberían rearmarse al margen de EEUU, tiene razón Trump, no van a estar los yanquis aportando siempre material y soldados; China, Rusia, Irán, Marruecos, se rearman hasta los dientes, aquí no te respetan si no tienes bombas disuasorias, qué quieren ustedes, a mí no me gusta esto, pero no voy a hacer el idiota mientras otros guardan en sus cajones fusiles automáticos. La mili podría servir para que los jóvenes estuvieran un tiempo fuera del hogar, de la sopa boba, respetados, pero bajo normas sólidas de convivencia, bajo principios y enseñanzas adecuadas al mundo actual y futuro, escuchando otras opiniones y análisis que complementen los de sus educadores civiles.

Ya sé que todo lo que acabo de plantear es una idiotez para esta sociedad en que vivo y muero, no hace falta que me lo echen en cara. Lo que quiero decir es que tenemos un problema muy grave: saber cuáles son los principios por los que debemos regirnos, no se puede estar eternamente en la entropía, he ahí otra de las enseñanzas de un ser invisible llamado Sars Cov2.


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