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Rosas y espinas

09 oct 2019 / 12:53 h - Actualizado: 09 oct 2019 / 12:57 h.
  • El Presidente del Partido Popular vasco, Alfonso Alonso en la Casa de Cultura de Galdakao en un acto en protesta por la exposición del miembro de ETA Jon Bienzobas que esta localidad vizcaína acogerá en los próximos días. EFE/Miguel Toña
    El Presidente del Partido Popular vasco, Alfonso Alonso en la Casa de Cultura de Galdakao en un acto en protesta por la exposición del miembro de ETA Jon Bienzobas que esta localidad vizcaína acogerá en los próximos días. EFE/Miguel Toña

Remover la losa de Cuelgamuros está dando para mucho aunque la inminencia que desea este gobierno en funciones podría encontrar aún algunos escollos. Trasladar el cuerpo embalsamado del general no será tan fácil y servirá para abrir muchos problemas donde sólo había una solución: mantenerlo bajo tonelada y media de granito en un lugar al que va quién quiere ir. Nadie se acordaba del asunto hasta que el señor Sánchez se sacó el conejo de la chistera disparando, de paso, las visitas al Valle de los Caídos.

Pero es que la inoperante clase política que padecemos –no sé si merecemos- ha encontrado un dudoso filón en remover los muertos de un lado y otro del abismo que separó a los españoles hace tanto. Las cajas de los difuntos –como la mierda si se mueve- apestan cuando se abren. Unos andan reivindicando la memoria de trece rosas que posiblemente no eran tan fragantes como las quiere pintar. En el lado contrario se agitan y se recuerdan a las miles de religiosas que fueron pasadas por las armas por el tremendo delito de llevar un hábito. Ya saben: y tú más.

Pero el caso es que hay muertos muchos más recientes que algunos quieren meter en el armario. Molestan para sus componendas y alianzas. Son los que tiene en su conciencia un asesino repugnante llamado Bienzobas. Le han abierto las puertas del ayuntamiento de su pueblo para que exponga unos cuadritos. Su verdadera obra es otra, trufada de odio y de muerte. Es el mismo odio que quieren refrescar algunos para sacar ese rédito electoral. Si nuestros abuelos levantaran la cabeza se volvían a morir.


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