Los medios y los días

Ryanair: ¿más vale curre que pájaro volando?

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13 may 2022 / 04:30 h - Actualizado: 13 may 2022 / 04:30 h.
"Los medios y los días"
  • Ryanair: ¿más vale curre que pájaro volando?

Leo en este diario: “La compañía Ryanair plantea cerrar el hangar de reparaciones que tiene en La Rinconada (Sevilla) por el conflicto laboral abierto entre la empresa de mantenimiento de los aviones de la aerolínea irlandesa --Spanish International Aircraft Maintenaince (SIAM)-- y los trabajadores, que desde hace meses vienen criticando a la dirección por su «continua actitud de coacciones y amenazas a la plantilla», y el «incumplimiento sistemático de la jornada laboral». El posible cierre de estas instalaciones, para cuya ampliación la compañía destinó 30 millones de euros en total, estaría motivada por el enfrentamiento con los sindicatos, de modo que la dirección decidirá su traslado tras la reunión que este miércoles mantienen ambas partes en el Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Colectivos Laborales (Sercla), como ha adelantado El Confidencial”.

Luego, la Cadena SER me indica que los trabajadores están dialogando con la empresa. Mirado desde fuera, uno se pregunta si la cosa funciona así: los trabajadores se sienten maltratados laboralmente y se lo comunican a sus representantes sindicales y como las otras empresas de estos representantes, que se llaman sindicatos, viven de defender a su manera a los trabajadores, de inmediato levantan un conflicto. Entonces la empresa de reparación de aviones dice me voy a otra parte y punto. Parece que eso nadie puede impedirlo por más razón que tengan los trabajadores. Nadie, ni los políticos que elegimos democráticamente para que nos defiendan de supuestas tropelías como la presente.

¿Cuál es el sentido real de la democracia entonces si el poder ejecutivo no puede ejecutar en nombre del pueblo? ¿A qué viene tanto jaleo en Las Cortes con la legislación a favor de los trabajadores, llamada reforma laboral? Vamos a ver: yo tengo una empresa, me acusan de explotar a mis trabajadores y entonces digo: me voy con la producción a otra parte y en esa otra parte crearé los puestos de trabajo que aquí tenía más los que se iban a sumar a los que ya había. ¿Quién me puede impedir eso? Pero impedírmelo de verdad, no con palabras, rechazos, manifiestos, multas o qué sé yo. Como cuando Altadis dijo me voy de Sevilla y el entonces presidente Chaves dijo que no. Y miren la situación ahora, Altadis está donde quiere y Chaves donde no quiere.

Si la empresa aeronáutica se empeña en seguir con su política, ¿qué hacer?, ¿provocamos su marcha con sanciones gubernamentales, huelgas y follones? No sé si entonces habrá que joderse y aplicarse lo de más vale pájaro en mano que ciento volando, a no ser que los trabajadores estén más contentos en el paro que trabajando. Y los sindicatos también prefieran eso.

Si todo esto funciona como he descrito, qué pena haber llegado a tal situación en nombre de la democracia, no me extraña que la gente empiece en todo el mundo a cuestionar este sistema de gobierno que en el fondo no gobierna ni manda, quien manda es el dinero, como toda la vida, se disfrace como se disfrace. Pero, ¿qué alternativa tenemos a la democracia? Espero que, al menos, cuando esta columna se haya publicado, las aguas se encuentren en su cauce y el “taller” de Ryanair siga cerca de “la ciudad de la gracia”, aprendiendo algo del follón que le han armado sus currantes.


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