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Los medios y los días

Segovia Guiomar-Sevilla Hermanos Machado

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01 sep 2021 / 04:45 h - Actualizado: 31 ago 2021 / 13:46 h.
"Los medios y los días"
  • El Correo. Estación de trenes Guiomar, de Segovia. Ramón Reig
    El Correo. Estación de trenes Guiomar, de Segovia. Ramón Reig

Cuando ya tenía más de cincuenta años, Antonio Machado se enamoró de la madrileña Pilar de Valderrama, a la que llamó Guiomar. Machado murió en el exilio en 1939 y Guiomar en Madrid en 1979. Hasta 1981 en que se editaron las memorias de Pilar Valderrama, llamadas Sí, soy Guiomar, el gran público no supo la identidad de aquella mujer que se supone fue el segundo gran amor del poeta sevillano junto con la jovencísima Leonor, de Soria. Así lo quiso la misma Pilar, que no se supiera nada hasta después de su muerte, si bien algunas personas muy allegadas a ella, como Concha Espina, tenían un amplio conocimiento de la historia.

En pocas palabras, la historia fue que Pilar de Valderrama, que se casó con 19 años, tuvo un marido, Rafael Martínez Romarate, ingeniero de profesión y, como Pilar, relacionado con el teatro, que le fue infiel con una joven que se suicidó poco después de la infidelidad. Para huir del problema, Pilar, poeta de familia acomodada madrileña y terrateniente, se retiraba con frecuencia a Segovia donde ejercía como catedrático de francés de enseñanzas medias Antonio Machado. Estamos en 1928 en adelante. Pilar quiso conocer a alguien cuya poesía admiraba, dicen que Machado se enamoró desde el primer encuentro pero que ambos decidieron mantener una relación de amistad solamente, algo que Pilar le dejó claro a Antonio al estar casada y no entrar dentro de sus principios divorciarse que por aquella época -finales de los años 20 y primer lustro de los 30- era legal en España. Tampoco está claro que Machado la amara hasta ese punto.

Ambos buscaron lugares discretos en Segovia y en Madrid para verse a escondidas. Dicen que Antonio le escribió unas 240 cartas. En un par de ellas decía: «Muchas veces, pudiendo quedarme en Madrid, he venido a Segovia sólo para esperarte aquí, para pensar en ti en este rincón». Y en otra carta: «¡Adiós! Me voy a soñar contigo por esas calles de Segovia». Las cartas las firmaba “Tu Poeta” y a Guiomar la llamada “Diosa”.

En Segovia, desde siempre, se ha conservado con mimo la casa donde vivió Antonio Machado. La guerra separó ese amor Guiomar-Antonio, desde 1935 poco o nada supieron el uno del otro; tras una estancia en Portugal, ella se quedó en España, él murió en Francia sin enterarse ella que lo supo bastante tiempo después. Una serie, una película tenemos ahí, Segovia ha sabido recordar a Antonio Machado y a Guiomar, su estación de trenes se llama Guiomar, la de la ciudad natal de Antonio lleva el nombre de una santa católica en un país laico desde 1978, una santa del siglo III después de Cristo, faltaban dieciséis siglos para que empezarán a circular los primeros trenes.

Dentro del Palacio de las Dueñas no hay ningún recuerdo del lugar exacto donde nació Antonio, al menos yo no lo he visto. Pero el general Gonzalo Queipo de Llano está enterrado en la basílica de la Macarena. Yo no lo quitaría de allí, eso es asunto de los feligreses macarenos, pero sí echaría mano de la sensatez y de la memoria histórica y le pondría a la estación de Santa Justa, Estación Sevilla-Hermanos Machado. Manuel, el hermano de Antonio, fue también un gran poeta, un poeta de todos, leo su conocido poema La copla y se me ponen los vellos de punta: “Procura tú que tus coplas/ vayan al pueblo a parar,/ aunque dejen de ser tuyas/ para ser de los demás./ Que, al fundir el corazón/ en el alma popular,/ lo que se pierde de nombre/ se gana de eternidad”. Eterna Guiomar, eterno Manuel, eterno Antonio. Ya está bien de separar a los hermanos también en democracia, los dos escribieron juntos obras de teatro; los dos, por separado, firmaron poemas muy semejantes y hasta con idénticos títulos como, por ejemplo, La Saeta; Manuel no era un provinciano, sino universal, como Antonio; un verso suyo asegura: “Con Montmartre y con la Macarena comulgo”.


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