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La Tostá

Sevilla la cicatera

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Manuel Bohórquez @BohorquezCas
31 may 2021 / 08:12 h - Actualizado: 31 may 2021 / 08:42 h.
"Flamenco","La Tostá"
  • El artista Silverio Franconetti.
    El artista Silverio Franconetti.

He estado enseñando la Sevilla flamenca a grupos de aficionados sevillanos, y alguno de fuera de la provincia, y al finalizar ayer en el Barrio de la Feria todos coincidían en una misma cosa: que Sevilla suele ser cicatera con los artistas flamencos. El olvido ha borrado la memoria de grandes del cante, el baile y el toque. Pateas la ciudad y no encuentras ni un mísero azulejo que indique que en esa casa, calle o plaza nacieron Silverio, el Maestro Pérez, Tomás Pavón, Antonio el Pintor o su hijo Lamparilla. Nadie sabe que José Lorente nació en la calle Ropavieja –hoy Antonio Susillo–, o que Lamparilla vino al mundo en la calle Alcalá, hoy Divina Pastora.

Los sevillanos no saben, porque se lo han venido ocultando durante más de un siglo, que el Barrio de la Feria dio más artistas flamencos, solo en el siglo XIX, que toda Triana en dos siglos. Tampoco que en la Alameda de Hércules, solo en esa calle, hubo en el citado siglo una concentración de artistas flamencos que no se ha producido en ningún otro lugar del mundo. Nada hay que lo indique. Viene alguien de fuera, aficionado al flamenco, se pone a recorrer calles del casco antiguo a ver lo que encuentra y se va a su país sin haber visto dónde estuvieron las academias de Miguel de la Barrera o el Salón Recreo, lo que luego sería el café cantante más famoso del mundo, el Burrero, en la calle Tarifa.

Se nos llena la boca hablando de que nuestro arte es Bien de Interés Cultural Inmaterial de la Humanidad, gracias a la Unesco, o que somos la cuna de lo jondo, y hemos enterrado bajo la pesada losa de la indiferencia a genios como Silverio, Tomás Pavón o Manuel Vallejo. ¿Piensan hacer algo en el Ayuntamiento de Sevilla? Quiero decir algo más que una Bienal que ponen en manos de cualquiera, diseñada para vender entradas. ¿Cuándo van a agradecer con algún gesto a Torres Macarena la inmensa labor que viene llevando a cabo desde los años setenta? Si esta peña cerrara, Sevilla sería un solar en lo que al flamenco se refiere. Ayer en la Alameda, paseando por esa calle o plaza y algunas arterias adyacentes, sentía una tremenda vergüenza conforme íbamos andando porque imaginaba esa zona hace siglo y medio, cuando en una casa sí y en otra no vivía algún artista importante, que acabaría enterrado de caridad. Es verdad que hay algunos monumentos, por lo general promovidos por los aficionados, como los de Pastora Pavón, Manolo Caracol, Antonio Mairena o el Niño Ricardo. Y que puedes ver algún azulejo en la casa donde murió Manuel Torres o tuvo Realito su academia. Pero para lo importante que es el flamenco en Sevilla, la capital andaluza, somos es cicateros.


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