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La vida del revés

Si la Tierra se muere nuestros hijos también

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10 ago 2021 / 10:12 h - Actualizado: 10 ago 2021 / 10:42 h.
"Opinión","Medio ambiente","La vida del revés","Cambio climático","Alerta cambio climático"
  • Si la Tierra se muere nuestros hijos también

Los padres y las madres nos preguntamos si el mundo que estamos dibujando para que hereden nuestros hijos no es una trampa brutal, una trampa propia de la mente más perversa, un renglón escrito por la Naturaleza que hemos desdibujado hasta convertirlo en una línea torcida e imposible.

Según el informe de la ONU, que se ha conocido recientemente, el desastre que hemos creado en el planeta Tierra es descomunal y la solución es difícil, llegando a lo imposible en algunos aspectos. Hemos destrozado el medio ambiente sin despeinarnos y seguimos en ello. Estamos dejando un futuro a nuestros hijos que más parece un auténtico calvario que un tiempo de progreso y prosperidad. Los mares están contaminados, los plásticos lo invaden todo, el desgaste del planeta es aterrador, los niveles de contaminación arrasan con cualquier forma de vida y los efectos ya comienzan a notarse de forma evidente.

Olas de calor, fríos desconocidos en tiempos imposibles, deshielo vertiginoso en zonas de la Tierra en las que eso no debería ocurrir jamás, incendios descontrolados de tamaños improbables... El desastre es ya algo tangible. Y las grandes empresas que arrasan con los recursos de todos siguen a lo suyo. Y los Gobiernos de todo el mundo siguen a las órdenes de esas empresas. Y los hombres y mujeres nos hemos convertido en una plaga descontrolada que va royendo el único mundo posible para el ser humano.

Ese mismo informe advierte de los peligros aunque, al mismo tiempo, recuerda que estamos a tiempo de evitar un desastre total, un colapso absoluto. Todos tenemos que intentarlo y forzar a los que se nieguen a hacerlo. Si una empresa insiste es destrozar nuestra casa debe ser castigada de la mejor forma posible, es decir, no consumiendo lo que produce. Si una empresa no respeta las normas debe ser castigada económicamente por los Gobiernos (que también elegimos y que deberían pelear por lo que queremos lograr, y no por ellos mismos y sus intereses enanos). Está en nuestras manos poder sacar esto adelante. En grupo y con gestos personales.

Los padres y madres nos pasamos la vida presumiendo del amor que sentimos por nuestros hijos. Ha llegado el día en el que tenemos que demostrar que eso es cierto. ¡Salvemos el planeta para salvar a nuestros hijos!


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