martes, 30 noviembre 2021
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La Tostá

Siempre es bueno que haya negacionistas

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Manuel Bohórquez @BohorquezCas
24 nov 2021 / 08:11 h - Actualizado: 24 nov 2021 / 08:12 h.
"La Tostá","Vacunas","Coronavirus"
  •  Un enfermero prepara una vacuna. / A. Pérez Meca - E.P.
    Un enfermero prepara una vacuna. / A. Pérez Meca - E.P.

Empiezo diciendo que estoy vacunado y que si me quieren poner la tercera vacuna y una cuarta dosis para estar más seguros de mi valiosa inmunidad, que me las pongan. Como si me quieren poner la quinta dosis ya, por si las moscas, que esto puede ir para largo. Tengo que acabar de pagar la hipoteca y no me gustaría irme al otro mundo sin saber lo que es cobrar una pensión. Es decir, trincar sin currelar. Pero vamos, que los del Gobierno nos dijeron primero que solo con el 70% de los ciudadanos vacunados alcanzaríamos la inmunidad de grupo y eso hizo que muchos se relajaran y pensaran que a lo mejor no iban a ser necesarios. Que se vacunen ellos, vamos. No solo no la hemos alcanzado sino que nunca va a pasar, según la opinión de reputados expertos. Nos dijeron también que con la vacuna no nos infectaríamos y no es verdad. La tercera dosis no es para impedir el contagio, sino para en caso de infectarnos pasar el virus en casa viendo una serie turca con el Parecetamol siempre en el bolsillo sin necesidad de ir al hospital a depender de una máquina para respirar. Como bien apuntó ayer Jano, ahora resulta que los que nos van a llevar a la ruina son ese 10% de ciudadanos que no se han vacunado, entre otras razones porque no es algo obligatorio. Parece ser que la vacuna va perdiendo eficacia a los seis meses, luego tendremos que vacunarnos cada año, dos veces los que vamos a cobrar de pensión más de lo que hemos aportado trabajando toda la vida, según dicen. No como Zapatero, que vive como Dios del Estado sin haber hecho nada meritorio y encima se va a Venezuela con Monedero a apoyar a un sujeto como Maduro. Tres o cuatro millones de ciudadanos no se han vacunado aún y el Gobierno no reconoce su ineficacia para, como no los puede obligar, convencerlos al menos de la necesidad de estar todos protegidos ante el virus, si puede ser el cien por cien de la población. Entiendo que haya quienes no se fíen ni un pelo del Gobierno, de Sánchez, con tantos cambios, rectificaciones, decisiones erróneas, mentiras y desescaladas tan poco acertadas que nos llevaron de una ola a otra como en una tabla de surf. Es verdad que no somos el país con más negacionistas, pero si todos dependemos de esos tres o cuatro millones de ciudadanos que no han decidido vacunarse por las razones que sean, el Gobierno tendrá que convencerlos, primero por las buenas, con información e incentivos, y si no se convencen habrá que ponerse serios.


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