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La vida del revés

Sin un plan para la vuelta al cole

En un mes comienza el colegio y no parece que exista un plan para afrontar uno de los grandes problemas de esta pandemia. Es necesario que los niños y jóvenes vuelvan a las aulas; tanto como que los centros escolares e institutos reciban instrucciones precisas. Seguramente no lleguen nunca

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05 ago 2020 / 10:27 h - Actualizado: 05 ago 2020 / 10:38 h.
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  • Niños llegando al colegio. / EFE
    Niños llegando al colegio. / EFE

Comienza la cuenta atrás para que se produzca la vuelta al cole. Falta un mes, más o menos, y nadie sabe si tenemos un plan, si vamos a llevar a los niños al centro escolar como si no pasara nada, si almorzarán en el comedor o en las aulas, si van a salir al patio para jugar o para mirarse en la distancia, si en los autobuses tendrán que guardar distancias de seguridad o si los tendremos que llevar en transporte privado. Se acerca la fecha y la casa sin barrer. Como todo durante la pandemia. Ni ‘plan a’ ni ‘plan b’ ni nada que se le parezca.

Esto parece una molestia para los padres y poco más aunque el problema es enorme. ¿Qué pasará si un niño o un profesor o la cocinera, se contagian? Si la respuesta es que ante el primer contagio se cerrará el centro, ya les digo yo que los niños van a regresar a su casa en menos de un mes. En un par de semanas, los niños suelen comenzar a resfriarse y a sufrir procesos víricos. Y eso, dadas las circunstancias, va a provocar un caos y una histeria más que importante puesto que no se sabrá de qué se trata hasta pasadas unas horas. Tengo cuatro hijos y sé que si los padres nos caracterizamos por algo es por un grado de histeria desmesurado. Y, por si faltaba algo en la receta, los grupos de whatsapp ya sirven para criticar, alarmar, juzgar y mentir de forma descontrolada. Los que estén leyendo esto y crean que es una exageración, ya me lo contarán en unas semanas. ¿Serán los titulares de los centros responsables de los contagios si se demuestra, por ejemplo, que en clase la distancia no era la exacta o que los niños se abrazaron sin filtro alguno?

Los niños más pequeños se juntan para jugar, se abrazan y se revuelcan por la arena del patio. Se quitan los juguetes unos a otros. En fin, el coronavirus puede montar una fiesta punki cada mañana.

Los adolescentes se juntan, se abrazan, se besan y, si pueden, se revuelcan por cualquier sitio para amarse. Sí, todos. Los míos, los suyos y los de más allá. El coronavirus se va a poner las botas encontrando tantos caminos posibles para llegar a su propia supervivencia.

Y los adultos (los profesores) se meten en un aula llena de peligros que si, afortunadamente, a los más jóvenes les suele generar pocos problemas, a los profesores de 45 años para arriba les va a resultar una amenaza.

Todo muy bien. Y sin planes por parte del Ministerio de Educación que parece estar más preocupado con el reparto de subvenciones (para que les llegue lo menos posible a los colegios concertados) que con el gran problema de los últimos cien años.

Queridas madres, queridos padres, estamos apañados. Y ahora disfruten de este maravilloso Gobierno de España y de esos maravillosos Gobiernos de las Comunidades Autónomas. Son igual de maravillosos.


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