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Sobre la jueza María Núñez y la Fiscalía Anticorrupción

17 jul 2019 / 09:06 h - Actualizado: 17 jul 2019 / 09:11 h.
"María Núñez Bolaños"
  • Sobre la jueza María Núñez y la Fiscalía Anticorrupción

María Nuñez fue Juez de Familia durante largos años.

Pese a que la opinión pública piensa que fue el juez Serrano el que propició las primeras custodias compartidas, María optó fundamentalmente por la mediación familiar.

A pesar de lo que pudiera parecer, la mediación es el método más efectivo contra las falsas denuncias de violencia de género; y contra la utilización de espuria de éstas para la consecución de beneficios patrimoniales.

He leído la “acusación” de la Fiscalía Anticorrupcion contra dicha Magistrada, y no deja de sorprenderme dicha vía contra un Juez, pues no cabe relegar a olvido que aquella no es más que una parte en el proceso penal y no necesariamente sus aspiraciones o peticiones han de tener la consecuencia de su automática admisión y práctica, pues, también existen otras partes que pueden estar en contra de determinadas resoluciones y contra ellas solo caben los recursos legales.

Este país debiera hacer una reflexión sobre lo que significa la actuación de la Fiscalía Anticorrupcion, cuyas indagaciones son secretas, de suerte tal que, con el desconocimiento del investigado, pudieran adoptarse medidas cautelares, que no excluyen la prisión preventiva.

En los últimos tiempos, se ha podido asistir a determinadas diligencias o resoluciones que han desestimado las peticiones o acusaciones de la Fiscalía Anticorrupcion, como ha ocurrido en el caso de Mario Conde, éste ultimo injustamente encarcelado preventivamente, con afeccion a sus hijos y su familia.

Dicen que el honor –ya lo decía Shakespeare- no se recupera en generaciones y que determinados apellidos yacen malditos para siempre. Afortunadamente el honor está ligado al ego y su erradicación contribuye a la aceptación de lo inevitable de que hablara Carl Jung.

La Fiscalía Anticorrupcion dispone de medios prácticamente ilimitados y de instrumentos extrajudiciales de investigación; y a veces puede someter a causas prospectivas a los que son objeto de su atención, ciertamente con justificación en algunos casos; y abiertamente injustas en otros.

Pero hoy quiero fijarme en la Magistrada Maria Nuñez, por todo el buen hacer que presidio su composición de los conflictos familiares, sin el exhibicionismo de otros Magistrados, cuyas exiguas resoluciones eran oportunamente publicadas en los diarios de más audiencia.

María cambió la vida de muchos progenitores, que quizás no alcanzaron el objetivo de poder amar en libertad y en igualdad a sus hijos, pero les libró de condenas injustas. Afortunadamente la cultura de la custodia compartida va abriéndose paso como elemento tendente a la igualdad, también desde la perspectiva de las mujeres.

En estos días, en que la Fiscalía la acusa de dejación; deberíamos plantearnos si cada vez que hay una absolución, sería posible reclamar el exceso intervencionista de dicho órgano, jerárquicamente vinculado al poder, siquiera de forma residual.

En cualquiera de los casos, la democracia peligra en el modo en que denunciara Chomsky. Los guardianes de la libertad son los medios de opinión pública convenientemente aderezados por el Estado y sus terminales; pero también las causas generales que convierten en cenizas familias y personas con nombres y apellidos y lo más importante, con hijos.

Ya lo dijo en su día Jiménez de Parga cuando en un voto particular como Magistrado del Tribunal Constitucional habló de procesos cuasidemoniacos, en el sentido del demonio en el pensamiento clásico.

Maria Nuñez se encuentra de baja médica; pero me asombra la escasa defensa y amparo que se la ha prodigado, a quien tanto bien ha sembrado. Espero que estas líneas igualmente alienten en su dolor a su familia; alguno de cuyos miembros honra también el poder judicial comprendido de forma extensa como servicio al ciudadano.

Y es que la pregunta estriba en que si hay mayor democracia y mayores garantías en los jueces instructores apocadipticos, o en aquellos que aun perseveran en que ningún inocente pueda no ya acabar en prisión, sino ser sometido a un juicio injusto.

Mi ánimo a dicha Magistrada y a todos los Jueces de Instrucción que como ella, honran a nuestra carente de medios materiales Administración de Justicia.


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