martes, 31 marzo 2020
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, última actualización

Tardío azahar

06 abr 2018 / 21:15 h - Actualizado: 06 abr 2018 / 21:15 h.
"Pareja de escoltas"

Andamos todos los años con la pena de perderte antes de que llegue la Semana Santa, y en éste te nos abres cuando ya ha pasado todo, como burlándote de nuestra nostalgia. Estás plagando ahora las viejas calles y estás desplegando tus blancas ampollas, reventándolas como minúsculos frascos en los naranjos pero en una suerte de engaño como si tus finas agujas de fragancia nos apuñalaran. Cuando tu razón de ser ya está empaquetada, facturadas las maletas de vuelta, porque la luna ha impedido que llegaras a tiempo a la cita. Tu sorpresa en los naranjos es ya una mueca que se desvanece. Amarillean tus hojas en el suelo como cáscaras de pipas porque no podemos creer que hayas aparecido tan tarde. Tu seducción entristece más que alegra la Pascua. Y se alía con esta sádica cuenta atrás por la que todavía queda más de un año de espera... vamos, que ni puede voltearse aun la clépsidra de arena de los doce meses. Tenemos aun la sensibilidad a flor de piel. Yo venía a hablar aquí de balances y detalles pero aún tengo los oídos llenos de ecos y las pupilas de brillantes temblores. Dejaremos al menos que nos lleves a tus otros alcorques de albero, lejos de los adoquines, cerca de las lonas a rayas, para que una trastienda y una copa de manzanilla nos hagan el duelo de lo vivido y lo perdido. Cruza el río, como si te retirases a tus grandes reinos de la Huerta del Carmen o Santa Eufemia, y acompáñanos a los Remedios. Al menos nos ayudarás a saborear con tu dulzor nuestra larga memoria.


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