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La Tostá

Teresa la flamencólica

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Manuel Bohórquez @BohorquezCas
28 jun 2021 / 09:46 h - Actualizado: 28 jun 2021 / 09:50 h.
"Flamenco","La Tostá"
  • Teresa Rodríguez. / EFE
    Teresa Rodríguez. / EFE

Sería genial que nuestros políticos, sobre todo los andaluces, tuvieran más cultura flamenca de la que tienen en general, porque suelen hacer el ridículo con cierta frecuencia, como Teresa Rodríguez, que soltó ayer esta perla: «El flamenco es el testimonio vivo de la lucha del Pueblo Gitano contra el exterminio ordenado una y otra vez por los reinos de Castilla». Le faltó decir lo de gitano-andaluz, como Antonio Mairena, por lo de la cosa geográfica. Y eso que es de Rota, de donde fueron las famosas Roteñas y el Moreno de Rota, las bailaoras y el bailaor que Silverio tenía de peón de confianza en su café de la calle Rosario, además de en su compañía. Fue Enrique Morente quien al parecer dijo primero lo de “flamencólico”, refiriéndose a los flamencólogos más trasnochadores, y ahí quedó. El maestro tenía buenos golpes. También acuñó aquello de “estamos vivos de milagro”. Y es verdad, de puro milagro. Confieso que he hecho grandes esfuerzos por congeniar con la roteña, pero no puedo con ella. Y si ahora se va a meter a flamencóloga, por no decir flamencólica, menos aún. Creo que Antonio Manuel y ella podrían crear un dúo musical, algo así de flamenquito, Los Camelos, y competir en los festivales de verano con Manuel Lombo, que no anda precisamente en limbo. Que un político andaluz no tenga ni zorra idea de lo que es el flamenco, es algo que cuesta digerir. Que no les guste es perfectamente respetable, porque a nadie se le puede obligar a que le guste un arte que te lo pegan en la piel al nacer o no te lo pegan. El problema es que no entienden ni una papa, salvo honrosas excepciones. Llevo cuarenta años dando conferencias de flamenco, y cursos de historia, y no recuerdo haber visto jamás a algún dirigente político, salvo a la socialista Carmen Arjona Pabón, que incluso es doctora en Flamenco. Claro, como en general no les interesa este arte, se atreven a opinar y acaban metiendo la gamba, que es lo que le ha pasado a Teresa Rodríguez. ¿O lo ha hecho a posta buscando el voto de los gitanos andaluces?


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