domingo, 17 noviembre 2019
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, última actualización

Todos contra Trump. Todos con Trump

09 nov 2016 / 22:30 h - Actualizado: 09 nov 2016 / 22:53 h.

Cuando el 16 de junio de 2015 anunció su precandidatura a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Republicano, el neoyorquino Donald Trump, nadie o muy pocos podían imaginar que meses más tarde se convertiría en presidente de los Estados Unidos de América.

Ante esto se concentran dos reflexiones importantes en torno a lo sucedido en Estados Unidos. Por un lado, una vez más personajes llenos de controversias, dimes y diretes, con lenguaje zafio y grosero –en muchas ocasiones– ganan unas elecciones. El que llegó a decir que «podría disparar a gente en la Quinta Avenida y no perdería votos», durante su mitin de campaña en lowa, se convierte en el Presidente del país más importante del mundo.

Ese que ha prometido un muro en la frontera con México para combatir la inmigración ilegal, se convierte en el hombre más poderoso del Planeta.

Pero –al mismo tiempo– también hay otra reflexión principal, que no sólo se ha dado en EEUU, sino también en otros países de Europa. Los ciudadanos parecen estar cansados de tanta floritura, tanto maquillaje y tanta careta. Parece que prefieren al actor en estado puro, al que dice lo que piensa, y al que –equivocado o no para unos u otros– te dice como solucionaría problemas que para la ciudadanía son trascendentales.

Al final todos contra Trump, todos con Trump. Todos contra él, desde líderes políticos de todo el mundo, periodistas, compañeros del mismo partido republicano, actores, deportistas de élite..., hasta las encuestas se han aliado contra él.

Eso sí, con él han estado lo más valioso en la democracia, la mayoría de los ciudadanos estadounidenses.

Ha llegado la hora de saber analizar lo ocurrido en Estados Unidos en particular, y en todo el mundo en general. Pienso que con la caída de las Torres gemelas del 11 de septiembre de 2001 empezamos a formar parte de una nueva era en la cual las reglas del juego actuales han quedado obsoletas y cuanto antes nos enteremos mejor.

Mientras tanto, ¡sé feliz!


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