viernes, 20 septiembre 2019
11:45
, última actualización
La Tostá

Un extraño arcoíris en Rota

Manuel Bohórquez @BohorquezCas /
05 sep 2019 / 08:36 h - Actualizado: 05 sep 2019 / 08:48 h.
  • Un extraño arcoíris en Rota

El Moreno de Rota era un bailaor roteño, padre de la bailaora Inés Giménez y tío abuelo de Maria Moreno Vargas La Moreno, aquella gitana criada entre Jerez y la Alameda de Hércules, por la que Manolo Caracol perdió la cabeza desde el punto de vista flamenco. De niño se escondía en las tabernas para cogerle sus bulerías al golpe o para escuchar. Pues el Moreno de Rota, don José Giménez, era un bailaor fino y con duende, y mano derecha de Silverio en su café cantante de la calle Rosario. Dicen que era roteño, pero también sanluqueño. Roteño como las célebres Antonia y Concha la Roteña, unas hermanas bailaoras que hicieron raya en los cafés sevillanos del siglo XIX. Aprovechando unos días en Rota, donde Manuel Agujetas tuvo un rancho, intentaré averiguar quién fue de verdad el Moreno, el señor Giménez que iba en la compañía de Silverio y que bailaba como los fenicios que fundaron Cádiz y también este bonito rincón de su bahía. Siempre que vengo a Rota, por lo general invitado por el ya viejo lobo de mar Quico Pérez-Ventana, reflexiono sobre el privilegio de poder vivir cerca del mar. Los hombres y las mujeres del mar tienen una calidad de vida muy superior a la de los que vivimos tierra adentro. Andan por las calles sin prisa, relajados, y jamás van con la cabeza agachada. Así dicen que bailaba el Moreno de Rota, derecho como el mástil de un velero, con el pescuezo tieso para diferenciarse de Miracielos, que lo hacía con el cuello mirando para Gelves por una guantada que le dieron de chico. En las ciudades que dan al mar se baila de manera diferente a como se hace en Sevilla, por ejemplo. La Mejorana y Gabriela Ortega, de Cádiz, eran bellas de brazos y movían la bata de cola como se mueven las olas del mar. Era un baile de gracia, como lo era, dicen, el de El Moreno, al que le cantaban un sevillano, Lorente, y un sanluqueño, Francisco Viache El Cuervo. Ayer estaba pescando en Rota y al atardecer había un arcoíris a medio acabar, como pintado con solo dos brochazos. No llovía y no había sol, luego era un arcoíris extraño. Parecía la pose de un bailaor plantado, como esperando un compás para comenzar la escobilla. ¿El Moreno?

El que baila es el Moreno,
roteño de nobles fraguas
planta de mástil de velero.


  • 1