lunes, 29 noviembre 2021
09:01
, última actualización
Los medios y los días

¿Una calle para Espadas?

Image
09 nov 2021 / 04:00 h - Actualizado: 09 nov 2021 / 04:00 h.
"Los medios y los días"
  • Álex Zea - Europa Press
    Álex Zea - Europa Press

Supongo que ahora, como es costumbre, le pondrán una calle a Juan Espadas. Y una calle bien grande. ¿Cuáles son las huellas imborrables de su paso por la alcaldía? Llevo unos días en Madrid y he paseado por los jardines Agustín Rodríguez Sahagún, muy querido en Madrid en su época de alcalde, íntimo colaborador de Adolfo Suárez con el que fue ministro de industria y de defensa. En Madrid construyó cuatro grandes pasos subterráneos e impulsó la candidatura de la ciudad como capital de la cultura en 1992. Enrique Tierno Galván fue el alcalde de la movida, conectó como nadie con la juventud de entonces aunque a lo peor se pasó un proco en su pose progre. Ruiz Gallardón soterró la M-30. Son grandes obras y grandes acontecimientos, la generación musical surgida de la movida madrileña marcó una época imborrable.

Cuando pienso en las aportaciones a la ciudad de los alcaldes de Sevilla, aportaciones que vayan mucho más allá de arreglar farolas, aceras, calles y tuberías, sólo recuerdo lo que hizo el dúo Monteseirín-Torrijos. Les juraron odio eterno en ciertos círculos de poder y mediáticos pero detuvieron especulaciones con el suelo, construyeron pasos inferiores y Las Setas. ¿Qué son feas y caras? Son una maravilla que a la larga saldrán baratas y que le han dado vitalidad a toda la zona y la han llenado de vida joven. Los colegas extranjeros de otras universidades, sobre todo de Inglaterra, Francia y Estados Unidos, a los que he llevado a verlas han salido maravillados con el monumento, es la Sevilla universal frente a la Sevilla rancia y en retroceso representada por esas cofradías que hasta se negaron a pasar por debajo mientras que no les importaba procesionar al lado de edificios monstruosos y vulgares de pisos en la calle Imagen, por ejemplo, fieles ejemplos especulativos de otras épocas.

A todo ello hay que añadir en el haber de Alfredo Sánchez Monteseirín y Antonio Rodrigo Torrijos las viviendas sociales y el centenar largo de kilómetros del carril bici que habrá que conservar, preservar y aumentar porque vamos a hablar claro: si queremos detener el cambio climático, menos coches y más bicicletas, no todo lo tienen que hacer las grandes empresas de los grandes países contaminadores, ellas tienen el mayor grado de responsabilidad pero el ciudadano posee también el suyo.

Me gustó como alcaldesa en su día Soledad Becerril, es una mujer culta y discreta que no le gustaba a su propio partido, el PP. Al menos tenemos unos jardines donde durante años y años hubo un solar polvoriento en una zona clave e histórica de la ciudad que, por cierto, ahora podría tener una magnífica biblioteca universitaria –atracción arquitectónica de primera línea- que uniría los campus de la fábrica de tabacos con el de San Bernardo pero de nuevo la Sevilla retrógrada detuvo por puros motivos políticos a pesar de que hubiera llenado de ambiente joven todo aquello y tal vez de más negocios.

De Zoido mejor no hablar, tanto él como Espadas han sido años desperdiciados, indignantes, dos personas que no han merecido el honor que se les dio: catorce años, catorce, ¿con qué balance? Proyectos y proyectos, catorce años sin realidades palpables. En mi viaje a Madrid estuve a punto de perder el tren ante la escasez de aparcamientos en la estación mal llamada de Santa Justa teniendo a Los hermanos Machado o a Luis Cernuda. Es vergonzoso y desesperante que la entrada a la capital de Andalucía por tren ofrezca ese aspecto, ¡desde 1992! Y además sin conexión por tren con el aeropuerto mal llamado de San Pablo estando ahí los citados antes más Bécquer, Vicente Aleixandre y todos los iniciadores de la aviación española en Sevilla. Hay entre el aeropuerto de Pisa y la estación de trenes de Florencia un trenecito que debió salir por una propina del donador Amancio Ortega, que sería ideal para Sevilla. Ni eso. Bueno, pues ahora que le pongan una calle a Juan Espadas mientras que le quitaron la suya a Pilar Bardem, si bien a ella le importara tres pimientos y con razón.


Edictos en El Correo de Andalucía Empleo en Sevilla