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La vida del revés

Vacunar a los futbolistas de la Selección nacional

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08 jun 2021 / 09:36 h - Actualizado: 08 jun 2021 / 09:41 h.
"Fútbol","Opinión","La vida del revés","Vacunas","Pandemia","Coronavirus"
  • Fotografía: EFE
    Fotografía: EFE

Más polémica alrededor de las vacunas contra la Covid-19; más polémica sobre si los deportistas de élite deben ser vacunados o no; más polémica soportada por un Ministerio de Sanidad que debe estar asesorado por sus enemigos directos.

Un jugador de la selección nacional de fútbol ha resultado ser positivo en las pruebas que se han realizado a todos los jugadores. Es decir, padece la Covid-19. Algo que le ha pasado a millones de españoles. Hasta aquí todo en orden. Ahora, el Gobierno de España va a permitir que se vacune al resto del equipo que comenzará a disputar el campeonato de Europa de selecciones nacionales en unos días. Ya no está todo en orden. Comienzan a elevarse las voces que reclaman esas 24 vacunas que se van a administrar a los futbolistas. Resulta extraño que así sea. Han sido más de 1.000 deportistas que representarán a España en los próximos juegos olímpicos los que han sido vacunados y aquí no ha dicho nadie ‘esta boca es mía’. También son personas jóvenes, sanas y de gran poderío físico. Y, por otra parte, los jugadores de la selección nacional de fútbol sub 21 han sido vacunados también. La reacción de la gente es difícil de entender. Ni pío o la lían para la misma cosa.

La vacuna elegida para los futbolistas de la selección absoluta de fútbol es la de Janssen que, hasta ahora, solo está aprobada para personas mayores de 40 años. Más polémica. Para no ser criticados, por saltarse el plan de vacunación nacional, no se dispensaron las dosis entre los futbolistas. Y, ahora, se les vacuna y se utiliza la que no está aprobada para ese grupo de personas. Todo muy bien.

Hay que recordar que según la Estrategia Nacional de Vacunación acordada por el Comité de Expertos del Ministerio, la Comisión de Salud Pública y el Consejo Interterritorial, los futbolistas no deberían ser vacunados. No hay más que decir. Eso es así y para todos. Incluso el Rey, el presidente del Gobierno o el que fue ministro de Sanidad, han seguido las pautas marcadas en esa estrategia.

¿Son los futbolistas trabajadores esenciales? No, no lo son. Y eso es algo indiscutible aunque el fútbol mueva miles de millones de euros al año. Los esenciales son las cajeras de los supermercados o los reponedores. Y esos siguen esperando.

¿Es necesario vacunar a los futbolistas de la selección para que puedan participar? Esta es la gran pregunta. Si nos centramos en la norma, la respuesta es no. Si fijamos la atención en colectivos vulnerables que siguen sin ser vacunados (enfermos de EPOC, por ejemplo), ese no es rotundo. El presidente de la Federación, Luis Rubiales, ha dicho que son 24 vacunas y que el daño es mínimo para el resto de la sociedad. Suponemos que este señor no tiene en casa a algún enfermo que necesite la vacuna con urgencia. Habría que recordar a Rubiales que hay gente que si no se vacuna puede morir. La vida y la muerte de las personas están mucho más allá que un campeonato de fútbol.

Dicho todo esto, volvemos a estar frente a una chapuza de dimensiones estratosféricas por parte del Ministerio de Sanidad. Si la política era vacunar a los deportistas de élite deberían haber incluido a los futbolistas de la selección absoluta y dictar la norma. Sin complejos. Pero no, el caso es hacer las cosas mal y tener que improvisar causando polémicas. Bueno, tal vez sea la idea. Si hablamos de esto no hablamos de Cataluña o del empleo juvenil. Sí, tal vez sea la idea.


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