La vida del revés

Vergonzoso es decir hijes y no leer un buen libro

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04 dic 2022 / 11:39 h - Actualizado: 04 dic 2022 / 11:47 h.
"Opinión","La vida del revés"
  • Vergonzoso es decir hijes y no leer un buen libro

Me produce verdadero hartazgo que algunos tengamos que ser más prudentes de lo que deberíamos por pensar de una forma u otra, que tengamos que guardar silencio para no tener que discutir cada cinco minutos, que no podamos expresar con total libertad nuestra manera de entender la realidad. Y me parece vergonzoso del todo que otros no paren de decir lo que quieren sin el más mínimo problema, sin tener que rebajar el tono lo más mínimo, sin ocultar miserias que hace unos años hubieran provocado vergüenza a todos.

Ser votante del PP no es nada del otro mundo. Son millones los que votan a ese partido. Ser votante del PSOE tampoco. Ni siquiera lo es votar a Vox. Pero confesar votar a uno de los tres parece que te convierte en un majadero o en un ser peligroso. Eso sí, cualquier individuo que dice estar salvando el mundo puede decir hijos, hijas e hijes sin que pase nada, sin que le detengan acusado de desorden público.

Leer, escuchar música clásica o ver películas dirigidas por Tarkovski, te convierte en un cultureta, es decir, en un gilipollas que quiere parecer culto y es, en realidad, un verdadero aburrimiento de persona. Al mismo tiempo, miles (he dicho bien, miles) presumen de no leer un libro nunca jamás, como si eso fuese motivo de alegría; miles confiesan no haber asistido a un concierto de música clásica jamás porque les parece perder el tiempo y un coñazo; y miles alzan la ceja para decir ¿Tarkovs... qué? Tampoco ninguno de ellos es agarrado de las orejas e ingresado en un internado para estudiar dos o tres años seguidos.

Expresarse con cierta corrección es ser un pedante. Es decir, construir las frases sin destrozar la sintaxis o utilizar las preposiciones como es debido, es ser un pedante. Escribir bien es una rareza; no puedes ir por la vida escribiendo cosas como ‘a ver si llegamos a un acuerdo’ pudiendo decir ‘haber qué te parece’. Y si te da por corregir a alguien (con discreción) te la ganas. Lo que se lleva es ser un snob al hablar diciendo hijes (como todo el mundo sabe, un snob es un capullo disfrazado de snob), lo que se lleva es echar unas risas a costa de la cultura que es cosa de flipados.

Creo yo que es muy sano poder decir las cosas sin avergonzarnos, mostrar lo que somos sin peligro de ser señalados (en algunos ámbitos, hagas lo que hagas te convierte en un facha; o hagas lo que hagas te convierte en un bolivariano), está muy bien expresar lo que se piensa usando un lenguaje correcto... Pero no, ahora lo que se lleva es ser un cateto inculto.

A ver si se enteran algunos que han convertido, por ejemplo, la lectura, en lo más revolucionario del momento. O votar a Vox en lo que podría parecer una opción de progreso (lo que parecía imposible hace unos pocos años y queda un poco surrealista). Lo están haciendo regular los de los hijos, hijas e hijes.


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