La vida del revés

Viruela del mono ¿pandemia a la vista?

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23 jul 2022 / 19:19 h - Actualizado: 23 jul 2022 / 19:28 h.
"Opinión","Salud pública","La vida del revés"
  • Viruela del mono ¿pandemia a la vista?

Tedros Adhanom Ghebreyesus es el director de la Organización Mundial de la Salud. Es el mismo que tantas veces hemos visto en las pantallas de televisión para contarnos cómo se desarrollaba la pandemia provocada por el SARS-CoV-2. Y este señor ha declarado el brote de la viruela del mono «una emergencia de salud pública de importancia internacional». Brote o innumerables brotes (¿epidemia?) que se van sumando en todo el mundo. Al mismo tiempo, el comité de expertos que estudia la evolución de esta enfermedad había decidido posponer la decisión de declarar la enfermedad emergencia de salud o no.

Hace un mes se contabilizaban alrededor de 4.000 casos; ahora, son más de 16.500 y se encuentran en 75 países de todo el mundo.

La importancia de esto no es poca. Hasta ahora, solo la Covid-19 y la polio habían sido consideradas de este modo. Esto ya dice mucho. Pero es que, además, los países miembros de la OMS tendrán que plegarse a las órdenes de la organización.

España acumula más casos que ningún otro país del mundo (3.500 y 100 más cada día). Si bien es cierto que en los países africanos que sufren esta enfermedad la mortalidad va del 1 al 10 por ciento, los casos en el resto del mundo son leves o muy moderados en su gravedad. Algo es algo.

El virus de la viruela del mono puede transmitirse por contacto estrecho, gotas de saliva gruesas y el uso compartido de toallas o sábanas aunque la mayor parte de los casos se producen en grupos de hombres que mantienen relaciones sexuales en grupo. El problema es que todo apunta a que los grupos de riesgo vayan sumándose y son los niños, las mujeres embarazadas y las personas inmunodeprimidas, los que mayor problema supone para las autoridades sanitarias.

Dicho todo esto, convendría no estigmatizar a ningún grupo. Nadie puede pensar que esto es cosa de los gais y que ellos son los culpables. Del mismo modo que el coronavirus no era culpa de nadie, esta nueva amenaza sanitaria es algo imprevisible que nadie ha querido poner en circulación. Ya comienzan a decirse cosas en las redes sociales que señalan y acusan; la dictadura de la ignorancia. Ya comienzan a aparecer los negacionistas que dicen que esto forma parte de la misma estrategia que se utilizó con la Covid-19 y que trata de controlar a la población siendo todo un gran invento y una clara manipulación de los Gobiernos de todo el mundo; la dictadura de las voces en democracia.

Parece que no hay que preocuparse más de la cuenta. Al menos de momento. Esperemos que sea suficiente ponerse manos a la obra y detener la evolución de esta epidemia y que no se convierta en otra pandemia más.


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