sábado, 04 julio 2020
06:00
, última actualización

Nada que celebrar

Image
22 jun 2020 / 06:00 h - Actualizado: 21 jun 2020 / 23:23 h.
"Editorial"
  • Pedro Sánchez. / EFE
    Pedro Sánchez. / EFE

TAGS:

La última comparecencia del presidente Sánchez ha servido para comprobar que, efectivamente, el Gobierno está en la batalla para ganar el relato de lo que ha sucedido en España durante los últimos cien días. Da igual lo que ha ocurrido en realidad. El objetivo del Ejecutivo es que parezca que todo se ha hecho bien, que todo ha salido bien y que los daños han sido los mínimos posibles, los inevitables. Pero, por supuesto, no se ha hecho todo bien, casi todo ha salido mal y los daños no hemos podido conocerlos con certeza dada la falta de rigor aritmético de un Gobierno que está subido en el tren del triunfalismo y del que no parece querer apearse pase lo que pase.

Decía Sánchez: «Estamos vigilantes, pero también, y esto me gustaría compartirlo con todos ustedes, estamos orgullosos de lo que hemos conseguido juntos». La pregunta es casi obligada: ¿qué se ha conseguido estando unidos?

Nunca la sociedad española estuvo tan polarizada, ni de forma tan radical, en democracia. Decir que en España hemos conseguido juntos algo es casi un insulto a la inteligencia. Y eso lo sabe mejor que nadie el presidente Sánchez siendo como es uno de los protagonistas de un espectáculo dantesco que ha dejado claro que la clase política española es incapaz de unirse en ninguna situación imaginable.

No conocemos el número de muertos ni el de contagios reales. Eso, en sí mismo, ya es un enorme fracaso y una falta de respeto a los muertos y a sus familiares. Nuestro sistema sanitario ha saltado por los aires cuando todo el mundo creía que era de los mejores del mundo. Otro fracaso. La gestión de esta pandemia ha ido de mal en peor (compras desastrosas, toma de decisiones en falso y rectificaciones constantes, gestión de los ERTES lenta y equivocada en muchos casos...). No parece que tengamos muchas razones para celebrar algo. Demasiados muertos, demasiado sufrimiento.


  • 1