jueves, 14 octubre 2021
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Patinando por la vida

En los últimos tiempos se ha popularizado el uso de los patinetes eléctricos por Sevilla incurriendo, muchos conductores, en la desobediencia a las normas básicas de circulación y seguridad

14 oct 2021 / 04:00 h - Actualizado: 14 oct 2021 / 04:00 h.
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  • Patinando por la vida

Mire a su alrededor un día que pasee por la calle, hoy mismo, y dígame que ve. En una rápida ojeada gente que va de un lado a otro, con más o menos prisas, y muchos ojos pegados en la pantalla del móvil, casi absortos a lo que pasa a su alrededor.

Hace unos días una chica, delante mía, casi se mete en las vías del tranvía por ir con los cascos puestos y mirando al móvil, la agarré del hombre y le dije: «¡Qué te pilla!» y me miró, dio las gracias y siguió en su mundo. No me explico cómo no hay más accidentes, imagino que muchos de ellos tendrán visión periscópica...

Pero el caso es que, al hilo de todo ello, me encuentro con otras situaciones en la vida. Suelo ir en moto en todos sitios, no me gusta conducir coche y aparcar en el centro con él es una odisea, la moto es rápida y ahorra tiempo pero a veces me encuentro con sorpresas que son excesivas. Circulaba por Kansas City, a 50 kms/h. tal y como especifican las señales luminosas, en esas que me pasa por la derecha un patinete que podría ir a 65 kms/h. Ni llevaba casco ni nada... No entiendo como no se exige, por seguridad, un casco -que eso parece que se va a arreglar ya y un seguro-, un golpe a esa velocidad puede hacerle mucho daño y serias lesiones a una persona y al propio conductor. En el semáforo paré junto al chaval y le dije: «Corre el patinete ese ¿no?» Y su respuesta fue: «¿Qué quieres io?». Alucinando.

Otro ejemplo de irresponsabilidad es el que viví en Recadero cuando circulando observó al conductor de un patinete -también sin casco- casi parejo a mi moto, vi que iba por el carril bici pero con la intención de cruzar al otro lado teniendo yo el semáforo en verde. Ni miró, tomó la dirección y cruzó ante mi estupor y el del conductor que venía casi en paralelo que por poco no se lleva puesto al chico sobre el capó. Como digo: ni se inmutó.

Uno se queda estupefacto que pueda haber una impunidad total contra las normas de circulación, contra lo que es el código. Cuando me saqué la licencia de mi ciclomotor hace ya muuuchooo tiempo, recuerdo que no hacían ninguna prueba más allá del reconocimiento médico, pero se era más sensato. Hoy día piden más pruebas pero algunos -algunos- parecen haber donado el cerebro en vida y se es bastante más irresponsable.

Igualmente, otro caso, subiendo por la calle Águilas en dirección a la Alfalfa me veo venir hacia mí un conductor de patinete a toda velocidad y en contramano, como si no hubiera un mañana, a todo lo que daba y que casi atropella a una señora mayor que cruzaba para entrar en la iglesia de San Esteban. La mujer protestó y el conductor levantó su dedo con una grosería. Lo que hay que aguantar...

Creo que la tecnología y los nuevos tiempos tienen cosas muy buenas y ahorrar tiempo en los desplazamientos es una de ellas pero, por favor, jóvenes y mayores: con cabeza. La carretera no es sólo de quién conduce, muchas veces puedes ser el mejor conductor del mundo pero si el que viene mal es la otra persona poco va a poder hacer nuestra pericia salvo esquivar y ahorrar un accidente. Cuidado, llevar el casco puesto, atender las normas de circulación, los semáforos, la velocidad y, recordar que un patinete es para una sola persona, no para dos y sin casco.

Entiendo que no pude haber un policía detrás de cada persona que tenga un patinete o lo alquile -eso es otro motivo de opinión- pero sí que se endurezca más el control sobre este tema por que mañana se puede vivir un drama en la familia de una de estas personas.


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