martes, 18 mayo 2021
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El Pedroso y Lanzarote unen fuerzas por el pequeño José Carlos

Gloria y Ulises continúan la lucha para que el menor no vaya a un centro de menores y se les conceda la acogida permanente. Sendas concentraciones en El Pedroso y en Lanzarote muestran el apoyo ciudadano del que goza la causa.

01 may 2021 / 16:25 h - Actualizado: 01 may 2021 / 16:27 h.
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El próximo mes de agosto José Carlos cumplirá tres años. Con tres meses llegó a los brazos de los que aún hoy día son sus padres de acogida. Y tres es el número de veces que la administración ha intentado llevárselo a un centro de menores. El sufrimiento por esta situación, tanto para los padres de acogida como para su madre biológica, es superior a esta cifra, pero sus ganas de seguir luchando y el apoyo de la gente, también. Este pasado así se ha demostrado tanto en Lanzarote, donde reside el pequeño junto a su familia de acogida, como en El Pedroso, la localidad natal de Gloria su madre.

La incompresión de la administración

Hace algo más de cuatro meses traíamos a estas líneas la historia de Gloria y Ulises con el pequeño José Carlos. Una historia que comenzó cuando, con tan solo tres meses, esta familia, que contaba ya con dos hijos, decidió acoger a este pequeño. Lo hizo a sabiendas de que esta situación duraría dos años. Tiempo, durante el cual el niño jamás perdió el contacto con su madre biológica, quien no podía hacerse cargo de él por enfermedad. Transcurridos esos dos años la administración había de tomar una decisión con respecto a la situación de José Carlos. Ante la imposibilidad de que pudiera volver con su madre, Gloria y Ulises solicitaron la acogida permanente. Sin embargo, la administración canaria desestimó tal solicitud. La razón, según dice, que los padres biológicos no aportan nada bueno al menor.

Impotencia de los padres de acogida

Ante esta situación, Gloria se preguntaba que para qué habían servido entonces esos dos años que el niño llevaba con ellos. Dos años en los que se buscaba que no se perdiera es contacto con su madre biológica. “Si veían que no aportaba nada bueno ¿por qué esperar a los dos años?¿Por qué no se lo llevaron con cinco o con siete meses?” se pregunta Gloria. Dos años en los que incluso por iniciativa propia estos padres mantuvieron el contacto del niño con su madre biológica. Dos años en los que el menor recibió el cariño de unos padres entregados. La madre de acogida considera que la propia administración se contradice. Lejos de ablandarse y estudiar la situación, la administración ha intentado, hasta por tres veces, llevarse al niño a un centro de menores, cuando según gloria, en la primera vista del juicio, el pasado 25 de febrero el Coordinador de menores aseguró que no iría a un centro de menores, sino con una familia adoptiva que ya estaba seleccionada. Un hecho este último que la madre adoptiva niega y que incluso, asegura, le fue reconocido por este último en su propia casa. Esos tres intentos de llevarse al niño han sido fallidos, pues el juez ha denegado en todo momento que se entre en casa del menor, pues asegura que la situación se solucionará, pero que no se entrará a por el menor a la fuerza.

Preservar la salud mental del menor

La lucha de esta familia con raíces en El Pedroso radica en el bien del niño por encima de cualquier otra cosa. Así, exponen que “es indispensable que se tenga en consideración la enorme trascendencia que tiene para la salud mental del niño preservar su derecho al establecimiento y mantenimiento de los mejores vínculos posibles para el. Por ello nos oponemos frontalmente a las negligencias y el maltrato infantil por parte de instituciones que deberían hacer su trabajo de una forma más cuidada, no simplemente aplicando mecánicamente respuestas poco afinadas, llevándose por delante, los derechos más sagrados, más íntimos, en la vida de un niño”.

El Pedroso y Lanzarote

Dentro de esta lucha incansable contra el poderoso elemento de la burocracia, Gloria y Ulises han comprobado que no están solos. A lo largo de estos meses son muchos los mensajes de ánimo que están recibiendo. Este apoyo, que les llega tanto personalmente como a través de medios como las redes sociales se ha escenificado este viernes de manera física. Y es que El Pedroso, la localidad natal de Gloria ha mostrado su apoyo unánime a la causa con una concentración en la puerta del Ayuntamiento donde los vecinos y vecinas de esta localidad han demostrado que esta familia no está sola. Mensajes de ánimo en pancartas y la importante presencia de las personas en la concentración han dejado claro el apoyo humano con el que cuentan. Al mismo tiempo, en Lanzarote, lugar de residencia de la familia y el menor, se llevaba a cabo el mismo acto en defensa de esta justa causa.

“Los niños de hoy son los adultos del futuro, y por eso no hay causa que merezca más alta prioridad que la protección y el desarrollo de los niños, de quien dependen la supervivencia, la estabilidad y el progreso de todas las naciones y, de hecho, de la civilización humana. Un niño roto emocionalmente, está condenado a ser un adulto enfermo, y esto es lo que queremos evitar a toda costa con José Carlos”, finalizaba el comunicado que la familia del pequeño hacía público en estas dos concentraciones. La decisión, de nuevo, corresponde a la administración. La lucha, sin embargo, continuará hasta que el corazón y la razón no se den de la mano.


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