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Espartinas ultima con Adif el plan para poner en marcha ‘su’ Cercanías

El Consistorio ha rectificado el proyecto de acceso a la estación ‘compartida’ de Salteras tras la negativa autonómica para llegar a través de la Cañada Real de las Islas, asfaltada ilegalmente

08 jun 2017 / 07:00 h - Actualizado: 07 jun 2017 / 23:39 h.
"Infraestructuras"
  • Plan de acceso a la estación de Salteras ideado por Espartinas y ya presentado a Adif. / El Correo
    Plan de acceso a la estación de Salteras ideado por Espartinas y ya presentado a Adif. / El Correo

Han pasado seis largos años desde que a finales de marzo de 2011, el tren volviera al Aljarafe. Los gobiernos socialistas de la Junta y el Estado, capitaneados ese día por dos pepes, Griñán y Blanco, presumían de devolver a pueblos, que desde décadas atrás tenían una vía en su término municipal, el servicio del transporte ferroviario. Hasta ocho localidades de esta comarca pseudometropolitana activaron el servicio de Cercanías, desde Benacazón hasta Camas, pasando por Santiponce, Valencina, Salteras, Villanueva del Ariscal, Olivares, Albaida y Sanlúcar la Mayor. Eso sí, no había tantas estaciones como municipios, dado el carácter de compartido de algunas de ellas. De todos estos pueblos limítrofes entre sí, Espartinas, entonces bastión del PP, volvió a quedarse fuera, como ya sucediera en el reparto de accesos directos a la A-49, a la sazón, el más colosal de los problemas de movilidad del municipio.

Hoy día, la realidad es que persisten graves deficiencias de transportes en la localidad, una auténtica isla comarcal en este sentido. Más allá de los intentos denodados del Consistorio por conseguir el ansiado enlace con la A-49, ahora más cerca tras la construcción de los bucles entre la autovía de Huelva y la SE-40 y el proceso de expropiación de los terrenos locales, toca también regular la perversión de no tener acceso directo a otra infraestructura de transporte, en este caso ferroviario, pese a que la vía transcurre por término municipal.

Por ello, el equipo de gobierno de Ciudadanos, a través de su delegado municipal de Urbanismo, Ángel Mayo, ya ultima con Adif un proyecto que permita disponer de un acceso directo desde el núcleo urbano a la estación de Salteras, ubicada a poco más de tres kilómetros lineales desde la urbanización de Cerro Alto. Esta estación de Salteras, inaugurada en 2011, cuenta con otro edificio anexo al principal, situado en el andén contrario, el derecho si se atiende al sentido de la vía con destino Sevilla, el cual, pese a estar completamente terminado, aún no ha sido utilizado al no existir un vial cualificado que conecte con él.

La idea primigenia esbozada a principios de año por el Ayuntamiento espartinero era acceder hasta este segundo andén a través de la Cañada Real Vereda de las Islas, un proyecto que la Junta de Andalucía volcó con la justificación de que es imposible el tráfico rodado por este carril pecuario, el cual, además, lleva décadas asfaltado pese a que el organismo autonómico expresa al Consistorio la ilegalidad –y su desconocimiento– de este extremo. Esa Cañada Real es la que cada día utilizan los vehículos pesados, camiones de basuras, de la Mancomunidad de Residuos del Guadalquivir para acceder a la planta de tratamiento allí existente. Además, la Asociación para la Defensa del Territorio del Aljarafe (ADTA) denunció que ese planteamiento supondría la «destrucción del Corredor Verde del Riopudio», un espacio regenerado para el disfrute ciudadano y medioambiental existente junto a la Cañada Real.

Tocó entonces renovar los planes. La nueva proposición ideada por el área de urbanismo se dividiría en tres fases, siendo la primera de ellas la adecuación del firme de la Vereda de la Carne, un camino rural paralelo a la vía, que está a continuación de la Cañada Real y que necesitaría mínima rehabilitación, ya que el plan trataría de convertirlo en un carril bici y peatonal que sirva, en un principio, para «abrir la valla» que los separa de la estación.

En este sentido, esta fase inicial tendría un coste asumible apenas superior a los 200.000 euros, y que significaría una primera conexión con el ferrocarril. La idea del Ayuntamiento es disponer pantallas vegetales que den sombra a un paisaje estepario, dominado por tierras de cultivo yermas, construir un carril bici y peatonal y convertirlo en un trazado agradable. No se invadiría, por tanto, el espacio de dominio público ferroviario de la vía, y además, se respetaría la normativa que impide el tráfico rodado en esa zona. El segundo paso de esta fase, la puesta en carga de la estación, también parece solventada tras la reunión que el pasado martes mantuvieran con Adif los representantes municipales. En ella, se constató que en el edificio todo estaría dispuesto para la activación del segundo andén, a falta de unos tornos que no serían mayor problema. Desde la entidad pública de infraestructuras ferroviarias se ve con buenos ojos la idea del Consistorio, así como su potencialidad. Más aún cuando esta línea de Cercanías, la C5, apenas alcanza los 2.500 pasajeros al día, exigua si se compara con el uso de otras líneas del mismo tipo en la provincia.

El problema estriba en que esta primera fase no permitirá el acceso en vehículo a la estación, siendo solo posible en bicicleta o a pie, a cuatro kilómetros aproximados desde el pueblo. Pese a que en el proyecto se incluyen puestos de bicicletas eléctricas junto al Cercanías y en el enlace de la Cañada Real con la carretera A-8076, donde también se situaría un aparcamiento disuasorio, se plantea la necesidad de poder llegar en coche. Este sería un segundo y tercer estadio del plan, más a medio plazo. Si la primera fase esperan poder ejecutarla a dos años vista, la segunda y tercera requieren más tiempo. Habría que asfaltar caminos rurales, primero, junto a la vía, entre el paso inferior junto a la planta de tratamientos y hasta la estación, en término de Salteras y por el margen izquierdo de la vía si se mira con destino Sevilla. Estos terrenos también habría que expropiarlos, aunque apenas son cinco kilómetros. Luego, la tercera fase tratará de unir por asfalto ese punto y el núcleo urbano, conectando con la urbanización de Cerro Alto. Ambas actuaciones elevarán la inversión total hasta unos dos millones y medio de euros, necesitando la aportación de otras administraciones.

En cualquier caso, todo depende del primer paso, éste encaminado con Adif. Con él, el tren llegaría a Espartinas. A cuatro kilómetros, para ser exactos, casi los mismos que los que la separan de la estación Villanueva-Olivares. Eso sí, el nuevo proyecto libra del paso por tramo urbano para acceder, aunque en caso de ser factible, tocará andar o pedalear.


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