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Las multas por estacionamiento a los sanitarios complican la atención domiciliaria en Cantillana

Aunque la atención sanitaria “va a cambiar”, han optado por salir a pie para evitar las sanciones que vienen recibiendo a pesar del distintivo que los acredita en acto de servicio

09 jun 2022 / 18:23 h - Actualizado: 09 jun 2022 / 18:32 h.
"Sanidad","Policía Local"
  • Centro de salud de Cantillana.
    Centro de salud de Cantillana.

Las multas recibidas por el personal sanitario por estacionamiento en acto de servicio están comprometiendo la atención sanitaria domiciliaria en la localidad. Los médicos y enfermeros del centro de salud Manuel Marroco Quevedo han decidido plantarse ante la falta de soluciones y realizar los desplazamientos a pie, con el consiguiente perjuicio para la población. Entienden que es la opción más factible para no tener correr el riesgo de ser multados, sanciones que en muchos casos están injustificadas según refieren, y que suponen un perjuicio añadido al hecho de tener que poner sus propios vehículos al servicio de la población.

Según explican, el centro sanitario no cuenta con vehículo oficial para los desplazamientos para la asistencia domiciliaria a personas con patologías que les impidan el traslado por sus propios medios. Aunque cuentan con una ambulancia para el Dispositivo de Cuidados Críticos y Urgencias, consideran que “no es necesario llamarla para que nos lleve uno a uno”. Por eso, “para facilitar la asistencia a la población de Cantillana siempre hemos visto bien ir en nuestro coche”. Para ello cuentan con un distintivo, que según explican fue facilitado por el Ayuntamiento, en el que se indica que es un vehículo en acto de servicio sanitario, y que exponen de forma visible en el parabrisas del coche.

Empezaron a recibir multas en el mes de marzo

Ante la dificultad para encontrar aparcamiento, en ciertas ocasiones, especialmente “si es una urgencia” se ha estacionado “mal, en un vado o en una zona de carga y descarga” por el tiempo que ha requerido la asistencia, aunque “sin obstaculizar la vía pública”. De esta forma, con la acreditación, “nunca ha habido problema”, hasta que el pasado mes de marzo comenzaron a ser sancionados. Explican que los agentes hacen fotos desde el vehículo de patrulla, sin bajarse a comprobar si hay justificación o no para ese estacionamiento indebido.

Las sanciones a “varios compañeros” en “servicios prioritarios”, donde es el sanitario “el que determina la gravedad” y en las que no se ha eximido de la multa por exhibir el “cartel distintivo en el vehículo que lo autoriza”, se ha impuesto la penalización incluso por estacionar en la zona anexa al centro de salud reservada a vehículos sanitarios. “La compañera está de guardia 24 horas, estaciona su coche ahí con su cartel identificativo, la Policía Local le hace una foto desde el coche y la multan con 80 euros porque eso es exclusivamente para estacionamiento sanitario”.

Reunión con la alcaldía para buscar soluciones

Tras la primera multa “hablamos con la alcaldía, nos dijeron que se iba a retirar, pero ahora ha llegado la resolución diciendo que no se retira y que hay que pagarla con recargo”. Una infracción calificada como grave y por importe de 200 euros que tiene que asumir la sanitaria en cuestión.

Con todo ello, este martes se llevó a cabo una reunión con la alcaldía para trata el tema en la que participaron el jefe médico del centro de salud, el coordinador de enfermería y la Policía Local. La solución propuesta fue “que se iba a intentar tener más cuidado a partir de ahora, y que las multas interpuestas hay que pagarlas”. Plantearon “hacer un distintivo nuevo”, pero sin concretar nada, explican los sanitarios. “Estamos muy descontentos, se nota el ambiente de trabajo, vamos con miedo a la hora de sacar el coche, no hay colaboración y recibimos un trato que no es agradable”.

Están estudiando convocar una manifestación para visibilizar el problema

De este modo, han decidido plantarse ante “una situación que no es coherente ni lógica y que afecta tanto a los sanitarios como a la población de Cantillana”. La primera medida ha sido dejar aparcados sus vehículos y desplazarse a pie a los domicilios de los pacientes. Con una media de 8 o 10 salidas diarias, el tiempo se verá dilatado e incluso puede darse el caso de que no atiendan a todos los usuarios. “La atención sanitaria va a cambiar no porque nosotros queramos sino porque no se nos aporta ningún tipo de solución, porque hemos sido multados reiteradas veces y las multas no las podemos asumir, a parte de que ya ponemos los coches y la gasolina”, explican.

Igualmente, barajan la convocatoria de una manifestación en Cantillana para dar visibilidad al problema, hacer constar su malestar y pedir soluciones. Para ello están trabajando con la asesoría jurídica del colegio de Enfermería sobre cómo proceder para su organización, así como coordinando con la Unidad de Gestión de la que forman parte (integrada por Cantillana, Tocina y Los Rosales, Villanueva del Río y Minas y Villaverde del Río) para buscar una fecha en la que pudieran asistir el mayor número posible del personal de los centros. “No queremos entorpecer el trabajo de nadie ni crear una guerra, queremos colaboración”.


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